Tras la entrevista con Jorge Carrera Díez, fundador de Snowy, llega el turno de conocer al otro pilar del proyecto. Daniel Benito Pascual es biólogo, bioquímico, doctor en Ciencias Biomédicas y, sobre todo, el alma meteorológica de Snowy. Creador de La Rioja Meteo hace más de una década, lleva años demostrando que la meteorología se puede explicar con rigor y cercanía. Hoy nos cuenta su historia.
Orígenes: de mirar al cielo a contarlo
¿Cómo empezaste con La Rioja Meteo hace más de una década? ¿Qué te enganchó?
Empecé casi sin darme cuenta. Siempre me había fascinado el tiempo: mirar al cielo, intentar entender por qué pasaban las cosas… pero llegó un momento en el que sentí la necesidad de compartirlo.
La Rioja Meteo nació como una forma de explicar lo que yo ya analizaba para mí. Sin pretensiones, sin estrategia. Solo con una idea: contar la meteorología de forma clara, cercana y con rigor.
Y lo que me enganchó fue eso precisamente… ver que la gente lo entendía. Que algo tan complejo como la atmósfera podía conectar con la vida diaria de las personas.
¿Cómo era divulgar meteorología en 2012-2013, cuando esto no existía en redes?
Era prácticamente empezar desde cero.
No había referentes claros en redes, ni formatos definidos. No existía el "contenido meteorológico" como lo entendemos hoy. Era más blog, más texto, más paciencia.
Tenías que ganarte cada lector explicando muy bien las cosas, porque no había algoritmos que te echaran una mano.
Pero eso también tenía algo muy bonito: quien te leía, lo hacía de verdad.
El punto de inflexión
¿Cuándo te diste cuenta de que La Rioja Meteo era algo más que un hobby?
Cuando empezó a tener impacto real.
Cuando la gente no solo leía… sino que tomaba decisiones en base a lo que publicaba. Agricultores, gente organizando planes, incluso administraciones.
Ahí entendí que ya no era solo "contar el tiempo". Era una responsabilidad.
¿Cuál es el episodio meteorológico que más te ha marcado?
Buff… es difícil, ¡todos! Desde nevadas anunciadas como las ocasionadas por la borrasca Filomena, hasta las tormentas más violentas que solemos vivir cada cierto tiempo.
En todos los casos, recuerdo perfectamente esos momentos en los que todo encaja en los modelos… y sabes que algo grande viene.
El cielo empieza a cambiar, la luz se vuelve extraña, el viento gira… y hay una sensación casi mágica de que la atmósfera está "cargando".
Y luego ocurre: lluvia intensa, tormentas organizadas, nieve bajando de cota… y tú lo estás viendo, pero también lo estás interpretando en tiempo real.
Ese instante en el que la teoría se convierte en realidad… es lo que más me sigue impactando. Me reconforta, aunque no siempre ocurre lo que se supone que tiene que ocurrir. Esa es la magia de la meteorología: una mezcla entre sorpresas y decepciones.
Divulgación y el problema de los avisos
¿Por qué la gente no entiende los avisos meteorológicos?
Porque no están pensados para ser entendidos, sino para ser emitidos.
Son técnicos, generalistas y muchas veces no conectan con la realidad concreta de cada persona. Un aviso amarillo puede no significar nada… o puede significarlo todo, dependiendo de dónde estés y a qué te dediques.
Falta contexto. Y la meteorología, sin contexto, se vuelve ruido. Hay que hacer todavía un enorme esfuerzo por alfabetizar meteorológicamente a la gente, porque si no, corremos el riesgo de que dejen de creernos.
Un aviso naranja por fuertes tormentas puede que se cumpla en tu municipio o no — ya sabemos cómo son las tormentas de caprichosas. Y ahí es donde debemos incidir: en la probabilidad real de que el evento ocurra en la puerta de tu casa. Algo que, la mayoría de las veces, es altamente complicado. La meteorología no es una ciencia exacta al 100%.
¿Cómo se debería comunicar un fenómeno extremo?
Con cuatro cosas:
- Claridad — qué va a pasar
- Contexto — dónde y cuándo exactamente
- Probabilidad — con qué certeza
- Impacto real — qué implica para ti
No basta con decir "lloverá mucho". Hay que explicar si eso significa problemas en carretera, crecidas o simplemente un día incómodo.
La gente no necesita datos… necesita entender qué le afecta y cómo le afecta.
Snowy y el salto nacional
Cuando decidisteis dar el salto a algo nacional, ¿cómo lo viviste?
Fue una mezcla de vértigo y oportunidad.
Pasar de un proyecto muy localizado, muy "de casa", a algo con alcance nacional implica cambiar la forma de pensar.
Lo que más ilusión me hizo fue poder escalar lo que ya funcionaba: datos, análisis y divulgación… pero a otro nivel. Ver cómo todas las ideas y todo el conocimiento que había acumulado durante todos estos años tomaban forma y utilidad digital.
Es fascinante cómo Jorge ha dado forma y uso digital a las "meteoideas". ¡Es como el genio de Aladdin!
Y lo que más respeto me dio fue no perder la esencia. Que creciera, sí… pero sin dejar de ser útil, veraz y honesto.
¿Cómo describirías tu papel dentro de Snowy?
Soy el puente entre los datos y el conocimiento. El que estructura la interpretación humana. He aprendido a dar perspectiva a algunos datos y convertirlos en información de utilidad… a acercarlos a pie de calle.
Snowy tiene una base tecnológica muy potente, pero eso necesita interpretación, contexto y narrativa para que realmente tenga valor. Ahí es donde entro yo: traducir datos en decisiones, en comprensión y en divulgación.
Y lo más divertido: ¡las brainstorming con Jorge!
El proceso meteorológico: de los modelos al usuario
¿Cómo se crea un análisis meteorológico? Tu proceso desde que miras los modelos hasta que publicas.
Empieza con una pregunta: ¿qué va a pasar realmente?
A partir de ahí:
- Analizo modelos — especialmente ECMWF, GFS y mesoescalares — y no me quedo con una salida, sino con la tendencia.
- Miro escenarios: clusters, probabilidades, evolución sinóptica.
- Bajo a escala local: cómo afecta eso a La Rioja o a una zona concreta.
- Simplifico sin perder rigor.
El reto no es saber mucho… es saber qué contar y cómo contarlo.
Inteligencia artificial y futuro
¿Qué opinas de la IA en meteorología?
Es una herramienta brutal… pero no sustituye el criterio.
La IA puede generar contenido, pero no siempre entiende la atmósfera. Y en meteorología, los matices lo son todo.
Bien utilizada, puede potenciar muchísimo la divulgación. Mal utilizada, puede amplificar errores a gran escala.
El valor sigue estando en quién interpreta.
En Snowy lo tenemos claro: el MeteoAsistente combina datos de múltiples fuentes con inteligencia artificial, pero siempre bajo la supervisión y el criterio de personas que entienden la atmósfera.
¿El sensacionalismo meteo en redes es un problema real?
Sí, y cada vez más.
El problema no es solo exagerar… es erosionar la confianza. Cuando todo es extremo, nada lo es. Y en meteorología, eso es peligroso, porque cuando llega un evento realmente serio, la gente puede no reaccionar.
Ahora bien, todos usamos material multimedia para llamar la atención. La clave está en no pasarse de vueltas, acompañarlo de información y no caer en el clickbait.
Nosotros jamás compartimos nada que no expliquemos rigurosamente a través de un enlace a un artículo o directamente en la publicación. Clickbait sería forzar a la gente a entrar en nuestra web a través de una imagen enlazada y luego no ofrecer la explicación que la sustente.
¿Dónde ves la divulgación meteorológica en España en 5 años?
Más visual, más inmediata… pero también más polarizada.
Habrá mucho contenido rápido, automatizado, incluso generado por IA. Pero también creo que crecerá el valor de quienes aporten rigor, contexto y credibilidad.
Al final, la gente no busca solo información… busca a quién creer, en quién confiar. Y ahí es donde La Rioja Meteo y Snowy podemos sentirnos orgullosos. Porque, aunque no siempre acertemos al 100%, al menos nos mojamos de manera abierta, apostamos por nosotros mismos asumiendo toda la responsabilidad.
Por eso tampoco se nos caen los anillos si tenemos que decir: "¡Ups! La hemos liado".
¿Qué es para ti la meteorología?
Para mí, la meteorología es una forma de mirar el mundo.
Es entender que todo está conectado: la atmósfera, el territorio, las personas. Y también es una forma de contar historias… solo que, en lugar de personajes, tienes frentes, anticiclones y tormentas.
Es un viaje fascinante en el que nunca una nube es igual que otra.
Si te perdiste la primera entrevista de la serie, no dejes de leer la entrevista con Jorge Carrera Díez, fundador de Snowy. Y si quieres explorar todo lo que hemos construido juntos, descubre Snowy y sus herramientas.

