¿Qué es la probabilidad de precipitación?
La probabilidad de precipitación (PoP, del inglés Probability of Precipitation) es el porcentaje que expresa la posibilidad de que se registre precipitación medible —al menos 0,2 mm— en un punto concreto durante un periodo determinado, habitualmente 1, 6 o 12 horas. Es una de las variables más consultadas en cualquier pronóstico meteorológico y, paradójicamente, una de las peor comprendidas por el público.
¿Cómo se calcula?
La PoP se calcula combinando dos factores:
PoP = C × A
Donde C es la confianza del meteorólogo (o del modelo numérico) en que se produzca precipitación en algún lugar de la zona, y A es el porcentaje del área que se espera que reciba precipitación si esta ocurre.
Por ejemplo: si un modelo tiene un 80 % de confianza en que lloverá y espera que afecte al 50 % del área, la PoP sería 0,80 × 0,50 = 0,40 → 40 %.
En la práctica moderna, la mayoría de los modelos numéricos calculan la PoP directamente a partir de ensembles (conjuntos de múltiples simulaciones). Si de 50 simulaciones, 35 producen precipitación en ese punto, la PoP es del 70 %.
Lo que la PoP NO significa
Este es el punto donde más confusión existe:
- No es el porcentaje de tiempo que lloverá. Un 60 % PoP no implica que llueva el 60 % del día.
- No indica la cantidad de lluvia. Puede haber un 90 % de probabilidad de llovizna insignificante y un 20 % de probabilidad de tormenta intensa.
- No es el porcentaje de área afectada. Un 30 % PoP no significa que llueva en el 30 % de la ciudad.
¿Cómo interpretar la PoP en tu día a día?
Una guía práctica para interpretar la probabilidad de precipitación:
- 0-20 %: muy improbable que llueva. No hace falta paraguas.
- 30-40 %: posibilidad baja, pero no descartable. Si vas a estar mucho tiempo al aire libre, lleva algo por si acaso.
- 50-60 %: probabilidad moderada. Recomendable llevar paraguas.
- 70-80 %: bastante probable que llueva. Planifica actividades de interior o lleva protección.
- 90-100 %: lluvia prácticamente segura. Ajusta tus planes.