¿Qué son las horas frío?
Las horas frío (chilling hours) contabilizan cuántas horas acumula una zona con temperaturas por debajo de 7 °C (el umbral más común) durante el invierno. Muchos árboles frutales de hoja caduca necesitan un mínimo de horas frío para completar su período de reposo (dormancia) y poder brotar y florecer adecuadamente en primavera.
¿Por qué las necesitan los frutales?
Es un mecanismo evolutivo de protección. Los árboles de zonas templadas «necesitan» verificar que ha pasado un invierno real antes de brotar, para no exponerse a heladas tardías. Sin suficientes horas frío, los árboles brotan de forma irregular, la floración es escasa y la producción de fruta se reduce drásticamente.
¿Por qué es importante?
El cambio climático está reduciendo las horas frío disponibles en muchas zonas productoras. Un manzano Fuji necesita unas 1000-1200 horas frío; si la zona solo acumula 800, la producción se resiente. Esto está forzando a los agricultores a buscar variedades de bajo requerimiento de frío o a trasladar plantaciones a zonas más frías.
Ejemplos prácticos
- Cerezo: necesita 800-1200 horas frío. Las zonas productoras del Valle del Jerte cumplen holgadamente.
- Almendro: variedades tradicionales necesitan 300-500 horas frío. Las nuevas variedades de floración tardía requieren menos, adaptándose al calentamiento.