¿Qué es el viento de fondo de valle?
El viento de fondo de valle es la corriente de aire frío que, durante la noche y las primeras horas de la madrugada, desciende por gravedad desde las laderas enfriadas y las cabeceras de los valles hasta acumularse en las zonas más bajas. Es un fenómeno de drenaje gravitacional (katabatic drainage) que se produce en cualquier terreno con pendiente cuando las condiciones son favorables: noches despejadas, viento sinóptico débil y humedad moderada.
Mecanismo de formación
Tras la puesta del sol, las laderas montañosas se enfrían rápidamente por radiación. El aire en contacto con la superficie se enfría, se hace más denso y comienza a descender ladera abajo por gravedad (flujo catabático). Estos flujos procedentes de múltiples laderas convergen en el fondo del valle, donde el aire frío se acumula formando un lago de aire frío (cold pool). A medida que avanza la noche, la capa de aire frío se profundiza, creando una inversión térmica marcada con temperaturas mucho más bajas en el fondo que en las laderas circundantes.
Consecuencias prácticas
El viento de fondo de valle tiene consecuencias muy relevantes para la agricultura y la vida cotidiana. Los fondos de valle experimentan heladas nocturnas mucho más frecuentes e intensas que las laderas, lo que condiciona los cultivos posibles en cada ubicación. Los viticultores y fruticultores saben que las parcelas en ladera sufren menos heladas que las situadas en el fondo. Las nieblas de radiación se forman preferentemente en los fondos de valle donde se acumula el aire frío y húmedo. La calidad del aire empeora en estas inversiones porque los contaminantes quedan atrapados bajo la tapa de inversión.
Observación en España
En España, los fondos de valle del interior (Duero, Ebro, Tajo) son especialmente propensos a este fenómeno. Las heladas en la meseta castellana, las nieblas del valle del Ebro y las temperaturas extremas del interior peninsular están directamente relacionadas con el drenaje de aire frío hacia los fondos de valle. La estación meteorológica de Molina de Aragón, famosa por sus temperaturas mínimas extremas, es un ejemplo de cómo la situación en un fondo de valle amplifica el enfriamiento nocturno.