El Teide lleva una semana sin parar de temblar
Ochocientos. Mil cuatrocientos. Dos mil quinientos. No son los asistentes a un concierto. Son los terremotos registrados bajo el Teide en cada uno de los tres enjambres sísmicos que se han sucedido esta última semana en Tenerife.
Tres enjambres consecutivos en siete días. Eso, sencillamente, no había pasado nunca. El último arrancó la noche del 18 de febrero y se prolongó más de 36 horas sin interrupción: el enjambre más largo que se recuerda en la isla en la última década. Más de 2.500 eventos antes de que la cosa empezara a aflojar.
Y claro, la pregunta que todo el mundo se hace: ¿tenemos que preocuparnos?
En resumen: Tres enjambres sísmicos consecutivos en una semana bajo el Teide, con más de 4.700 eventos y el enjambre más largo de la última década. Los expertos detectan eventos híbridos (roca + fluidos) y una señal continua que no se veía en 20 años. El PEVOLCA mantiene el nivel de riesgo sin cambios: no hay señales de erupción inminente.
¿Qué es un enjambre sísmico?
Un enjambre sísmico es una serie de terremotos que ocurren en una zona concreta y en un periodo corto de tiempo, sin que haya un evento principal claramente más grande que los demás. A diferencia de una secuencia clásica —un terremoto fuerte seguido de réplicas más pequeñas—, en un enjambre los eventos tienen magnitudes similares y se suceden sin un patrón claro de disminución.
En zonas volcánicas como Tenerife, los enjambres son relativamente habituales. La corteza terrestre bajo un volcán está llena de fracturas, y los movimientos de fluidos calientes —gases, agua sobrecalentada, a veces magma— generan pequeños terremotos al abrirse paso. Que haya un enjambre no significa que el volcán vaya a erupcionar; significa que algo se mueve ahí abajo. La clave está en qué se mueve, a qué profundidad y con qué patrón.
Lo que tiembla no se siente (y eso dice mucho)
Lo primero que hay que saber: nadie en Tenerife ha notado nada. Ni un plato ha vibrado en una estantería. Todos los eventos están por debajo de magnitud 0,8, a profundidades de entre 7 y 12 kilómetros. La cima del Teide está a 3.718 metros sobre el nivel del mar; estos temblores ocurren a más del doble de esa distancia, pero hacia abajo. Solo los sismógrafos los pillan.
Que no se sientan tranquiliza, claro. Pero lo que los científicos están leyendo en esas señales es precisamente lo que convierte esta situación en la más vigilada de los últimos 20 años.
No es solo roca: lo que de verdad preocupa a los vulcanólogos
Si estos terremotos fueran solo roca rompiéndose, la historia acabaría aquí. Pasa constantemente en zonas volcánicas y no tiene mayor misterio. Pero lo que se registra bajo el Teide tiene un ingrediente extra.
Los sismólogos los clasifican como eventos sísmicos híbridos: la señal mezcla fractura de roca con movimiento de fluidos. Dicho de otra forma: algo caliente —gases y líquidos de origen volcánico— se está colando por las grietas del subsuelo a 7-12 km de profundidad. No es magma abriéndose paso hacia arriba. Es más bien la fontanería interna del volcán protestando porque le están metiendo más presión de la cuenta.
INVOLCAN (Instituto Volcanológico de Canarias) ha sido bastante gráfico en sus comunicados: lo que está ocurriendo es una inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de Tenerife. Gases a cientos de grados buscando por dónde salir. Y cada vez que encuentran una fractura nueva, tiembla.
La semana que lo ha cambiado todo, en números
Esto no empezó el lunes pasado. El primer enjambre detectado con la red actual fue en octubre de 2016. Desde entonces ha habido nueve. Pero lo que ha ocurrido en febrero de 2026 no tiene precedentes:
| Enjambre | Fecha | Eventos | Lo destacable |
|---|---|---|---|
| 1.º | Octubre 2016 | — | Primer enjambre con la red actual |
| 2.º | Junio 2019 | — | Comparable al primero |
| 3.º-4.º | Verano 2022 | — | Dos en dos meses |
| 5.º | Noviembre 2024 | — | Intensidad moderada |
| 6.º | 2024-2025 | +700 | Periodo prolongado |
| 7.º | 12-13 feb 2026 | ~800 | Empieza la aceleración |
| 8.º | 16-17 feb 2026 | ~1.400 | Casi el doble |
| 9.º | Desde 18 feb 2026 | +2.500 | Récord de duración (+36 h) |
La escalada salta a la vista. Pero hay algo más, y esto es lo que realmente ha puesto en alerta a los expertos.
La señal que no se había visto en 20 años
El 10 de febrero, entre los dos primeros enjambres, los sismógrafos pillaron algo distinto: una señal sísmica continua de baja frecuencia que duró 90 minutos. No era un terremoto. No era un enjambre. Era una vibración constante, profunda, sostenida. Como si algo muy grande, muy abajo, se hubiera puesto en marcha.
Itahiza Domínguez, director del IGN en Canarias, lo dijo sin ambages: "En más de 20 años no habíamos visto una señal así en Tenerife." Y cuando alguien que lleva dos décadas mirando sismogramas dice eso, conviene prestar atención.
Vale, pero ¿va a erupcionar o no?
La pregunta del millón. Y la respuesta, por mucho que en Twitter se empeñen en reducirlo a "sí" o "no", tiene matices.
El PEVOLCA —el plan de emergencias volcánicas de Canarias— ha reunido a su Comité Científico dos veces en febrero: el 10 y el 19. Conclusión en ambas: los escenarios de riesgo volcánico no han cambiado. Probabilidad de erupción a corto o medio plazo: la misma de antes.
"Pero si hay 4.700 terremotos en una semana, ¿cómo puede seguir igual?" Buena pregunta. Lo que marca la diferencia entre "el volcán se está acomodando" y "el volcán va a erupcionar" no es la cantidad de microsismos, sino otras señales que a día de hoy sencillamente no están apareciendo.
Las cuatro señales que sí nos preocuparían
- Terremotos de magnitud significativa (no los hay; todo por debajo de 0,8)
- Deformación rápida del suelo (solo 2 cm acumulados en años, una miseria)
- Cambios bruscos en la composición de los gases (las variaciones son graduales)
- Sismicidad migrando hacia capas más superficiales (sigue anclada a 7-12 km)
Nada de eso está pasando. Lo que sí admiten los científicos —y aquí es donde la cosa se pone interesante— es que el sistema ha dado "un paso más allá". Domínguez fue honesto: "Estamos viendo más actividad, pero la probabilidad [de erupción] sigue siendo la misma."
Traducción libre: el volcán está haciendo más ruido, pero el ruido no es del tipo que precede a una erupción. Al menos por ahora.
El CO₂ del cráter: lo que no sale en los titulares
Mientras los medios se centran en el número de terremotos —que es lo que genera clics, seamos sinceros—, los vulcanólogos miran otra cosa: las emisiones difusas de CO₂ en el cráter del Teide, que han ido en aumento. Es un indicador silencioso pero muy elocuente. Si los enjambres son el ruido, el CO₂ es el olor: te dice que ahí abajo hay algo caliente y activo.
Combinado con la ligera deformación del terreno cerca de la cima y la naturaleza híbrida de los sismos, el cuadro queda bastante claro: el sistema hidrotermal del volcán está recibiendo más aporte de calor y gases desde capas profundas. No es magma subiendo. Es la fontanería del Teide trabajando a más revoluciones de lo normal.
100 estaciones vigilando un volcán
Hay una parte de esta historia que no suele salir en los titulares pero que a nosotros nos parece la más importante: Tenerife tiene más de 100 estaciones de monitorización volcánica desplegadas por toda la isla. Sismógrafos, GPS de precisión milimétrica, inclinómetros, analizadores de gases, gravímetros. Es, probablemente, una de las islas volcánicas mejor vigiladas del mundo.
Y eso importa. Importa mucho. Porque si algo cambiara de verdad —si el magma empezara a moverse hacia arriba, si los gases cambiaran de composición, si el suelo empezara a hincharse de golpe—, lo veríamos venir con días o semanas de antelación. No es como en las películas.
La última erupción del Teide fue en 1909, en el respiradero de Chinyero. Y todos recordamos lo que pasó en La Palma con el Cumbre Vieja entre septiembre y diciembre de 2021. Canarias es un archipiélago volcánico activo, y lo va a seguir siendo. La diferencia entre hace un siglo y hoy es que ahora tenemos 100 estaciones que no duermen.
Consulta la actividad sísmica en directo
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Preguntas frecuentes
¿Se pueden sentir los terremotos que hay bajo el Teide?
No. Todos los eventos de los enjambres de febrero de 2026 han sido de magnitud inferior a 0,8, a profundidades de 7-12 km. Solo los detectan los sismógrafos. Nadie en Tenerife los ha notado.
¿Puede erupcionar el Teide?
Sí, algún día. Es un volcán activo. Pero "algún día" puede ser dentro de 50 años o de 500. La actividad actual no tiene las características de un precursor eruptivo: ni terremotos fuertes, ni deformación rápida, ni migración de la sismicidad hacia superficie. IGN, INVOLCAN y PEVOLCA coinciden en eso.
¿Qué son los eventos sísmicos híbridos?
Son terremotos cuya señal mezcla fractura de roca con movimiento de fluidos calientes. Lo interesante (y lo que los diferencia de un terremoto normal) es que delatan la presencia de gases o líquidos a alta temperatura moviéndose por las grietas. Actividad hidrotermal, vamos. No necesariamente magma subiendo.
¿Cuándo fue la última erupción en Canarias?
En La Palma, entre septiembre y diciembre de 2021 (Cumbre Vieja). Antes, el Teneguía en 1971, también en La Palma. Del Teide específicamente, la última fue en 1909 en el respiradero de Chinyero.
¿Dónde puedo ver los terremotos de Tenerife en tiempo real?
En el monitor de terremotos de Snowy, con datos del USGS y el IGN actualizados cada 10 minutos. También en el listado oficial del IGN para datos técnicos de los últimos 10 días en Canarias.

