¿Qué es la clasificación de Köppen?
La clasificación climática de Köppen, desarrollada originalmente por el climatólogo ruso-alemán Wladimir Köppen en 1884 y revisada posteriormente por Rudolf Geiger, es el sistema de referencia mundial para clasificar los climas de la Tierra. Se basa en valores umbrales de temperatura media mensual y precipitación anual, y agrupa los climas en cinco grandes categorías designadas con letras mayúsculas: A (tropical), B (seco), C (templado cálido), D (continental frío) y E (polar). Cada categoría se subdivide en tipos y subtipos mediante letras adicionales que precisan el régimen de precipitaciones y la distribución térmica estacional.
Estructura del sistema
El sistema utiliza hasta tres letras para definir un clima. La primera letra indica el grupo principal. La segunda letra describe el régimen de precipitaciones: por ejemplo, "f" significa sin estación seca, "s" indica verano seco y "w" invierno seco. La tercera letra precisa el régimen térmico: "a" para veranos calurosos (mes más cálido superior a 22 °C), "b" para veranos templados y "c" para veranos frescos. Así, un clima Csa corresponde al clima mediterráneo típico con verano seco y caluroso, mientras que un Cfb designa el clima oceánico sin estación seca y con verano templado.
Aplicación a España
España es un mosaico climático según Köppen. La mayor parte del territorio peninsular se clasifica como Csa (mediterráneo con verano caluroso), que domina en la Meseta, Andalucía, Levante y el valle del Ebro. La cornisa cantábrica es Cfb (oceánico), las cumbres de los grandes sistemas montañosos presentan climas de tipo Dfc (continental de verano fresco) o incluso ET (tundra alpina), y el sureste de Almería y Murcia alcanza el tipo BSk (semiárido frío). Las Islas Canarias, por su parte, combinan zonas BWh (desértico cálido) en las costas orientales de Lanzarote y Fuerteventura con Csb (mediterráneo con verano templado) en las medianías.
Limitaciones y evolución
Pese a su enorme utilidad, la clasificación de Köppen ha recibido críticas por su carácter estático: los umbrales son fijos, pero el clima cambia. Estudios recientes muestran que, debido al calentamiento global, áreas de España antes clasificadas como Csa se desplazan progresivamente hacia BSk, reflejando la aridificación del sureste peninsular. Versiones actualizadas, como la de Köppen-Geiger revisada por Peel et al. (2007) y Beck et al. (2018), incorporan datos climáticos globales de alta resolución y mapas dinámicos que muestran cómo las zonas climáticas se han desplazado en las últimas décadas.