¿Qué es el crepúsculo?
El crepúsculo es el intervalo de tiempo durante el cual el cielo permanece parcialmente iluminado aunque el Sol se encuentre por debajo del horizonte. Ocurre dos veces al día: antes del amanecer (crepúsculo matutino o alba) y después del atardecer (crepúsculo vespertino u ocaso). Durante estos períodos, la luz solar atraviesa la atmósfera tangencialmente, recorriendo un camino mucho más largo que al mediodía, lo que produce una dispersión diferencial de las distintas longitudes de onda y genera la paleta cromática característica.
Las tres fases del crepúsculo
El crepúsculo se clasifica en tres fases según el ángulo de depresión del Sol por debajo del horizonte. El crepúsculo civil abarca desde la puesta del Sol hasta que este alcanza los 6° bajo el horizonte: hay suficiente luz para actividades al aire libre sin iluminación artificial y el horizonte es claramente visible. El crepúsculo náutico se extiende entre los 6° y los 12° de depresión: las estrellas más brillantes son visibles y los navegantes pueden usar el horizonte marino como referencia. El crepúsculo astronómico cubre de 12° a 18°: el cielo aún no está completamente oscuro, impidiendo la observación de objetos celestes débiles. Más allá de 18°, se alcanza la noche astronómica plena.
¿Por qué el crepúsculo muestra colores tan intensos?
Los colores del crepúsculo se explican por la dispersión de Rayleigh y la absorción atmosférica. Cuando el Sol está bajo, su luz cruza cientos de kilómetros de atmósfera, dispersando casi toda la luz azul y violeta. Solo los tonos rojos, naranjas y amarillos sobreviven al trayecto y alcanzan al observador. Las partículas de polvo, ceniza volcánica y aerosoles intensifican los tonos rojizos al añadir dispersión de Mie. Tras erupciones volcánicas importantes, los crepúsculos pueden ser espectacularmente rojos durante semanas o meses.
Importancia meteorológica y práctica
El aspecto del crepúsculo proporciona información meteorológica valiosa. Un crepúsculo vespertino muy rojo suele indicar aire seco al oeste, lo que en las latitudes medias augura buen tiempo al día siguiente (de ahí el refrán "cielo rojo al atardecer, buen tiempo al amanecer"). Un crepúsculo matutino rojo puede advertir de humedad acercándose desde el este. Además, la duración del crepúsculo varía con la latitud y la época del año: en los trópicos es breve (20-30 minutos) porque el Sol desciende casi verticalmente, mientras que en latitudes altas puede durar horas.