¿Qué es la disipación de nubes?
La disipación es el proceso opuesto a la formación de nubes: las gotas o cristales se evaporan y la nube desaparece. Puede ser gradual (niebla que se levanta con el sol) o rápida (cúmulos que se disuelven al atardecer).
¿Cómo ocurre?
Los principales mecanismos de disipación son:
- Calentamiento solar: el sol calienta la superficie, el aire se mezcla y la humedad relativa baja de 100 %, evaporando las gotas. Típico de nieblas matutinas.
- Subsidencia: el aire desciende y se calienta adiabáticamente, reduciendo la humedad relativa. Los anticiclones generan subsidencia que disipa las nubes.
- Mezcla con aire seco: el arrastre de aire seco del entorno diluye la humedad nubosa hasta que las gotas se evaporan.
- Cese de la fuente: si se corta la convección (al anochecer) o la advección húmeda, la nube pierde su alimentación.
¿Por qué es importante?
La disipación de nubes controla cuántas horas de sol recibe una zona, afectando a la agricultura, la energía solar y el turismo. Predecir cuándo se disipará la niebla es crucial para aeropuertos y carreteras.
Ejemplos prácticos
- Nieblas del Ebro: se forman de noche y se disipan con el calentamiento solar matutino, a veces no hasta mediodía en invierno.
- Cúmulos vespertinos: los cúmulos de base térmica se disipan rápidamente al atardecer cuando cesa la convección.