¿Qué son los cúmulos?
Los cúmulos son nubes de desarrollo vertical con aspecto de coliflor o algodón, base plana y cima redondeada. Se forman por convección cuando el aire caliente asciende y condensa. Son las nubes más reconocibles y las que dibujan los niños.
¿Cómo se forman?
El sol calienta la superficie de forma desigual. El aire sobre una zona caliente asciende (térmica), se enfría adiabáticamente y, al alcanzar el nivel de condensación, forma la base plana del cúmulo. Desde ahí, si la atmósfera es inestable, el aire sigue subiendo formando las protuberancias redondeadas de la cima.
Existen varias especies: el cúmulo humilis (buen tiempo) es más ancho que alto. El cúmulo mediocris tiene desarrollo vertical moderado. El cúmulo congestus (o torre convectiva) crece enormemente en vertical y es el paso previo al cumulonimbo.
¿Por qué es importante?
Los cúmulos son indicadores meteorológicos excelentes. Cúmulos pequeños y separados en la mañana indican una jornada estable. Si empiezan a crecer rápidamente hacia mediodía, hay riesgo de tormentas por la tarde. La observación de cúmulos es una habilidad fundamental para pilotos de parapente, excursionistas y aficionados a la meteorología.
Ejemplos prácticos
- Mañana de verano: cúmulos humilis salpicando el cielo azul indican buen tiempo. Si crecen verticalmente antes de las 12:00, prepárate para tormentas vespertinas.
- Vuelo libre: los pilotos de parapente buscan cúmulos para encontrar térmicas. Un cúmulo con base oscura y desarrollo rápido indica térmica fuerte.
- Base de las nubes: la altitud de la base del cúmulo indica el nivel de condensación. Bases a 1.000-1.500 m son habituales en verano en España.