¿Qué es la nubosidad?
La nubosidad es la fracción del cielo cubierta por nubes, expresada en octas (octavos) o porcentaje. 0 octas es cielo despejado; 8 octas, completamente cubierto. Es una variable fundamental del pronóstico que determina cuánta radiación solar llega al suelo.
¿Cómo se mide?
Tradicionalmente, un observador meteorológico estima visualmente cuántas octas (octavos) del cielo están cubiertas por nubes. 0 = despejado, 1-2 = poco nuboso, 3-4 = nuboso, 5-6 = muy nuboso, 7-8 = cubierto.
Las estaciones automáticas usan ceilómetros láser que miden la base de las nubes y su presencia. Los satélites proporcionan cobertura nubosa en áreas extensas. Los modelos meteorológicos prevén la nubosidad total y la desglosan por niveles (alta, media, baja).
¿Por qué es importante?
La nubosidad controla la temperatura de forma directa. Un día nublado tiene temperaturas máximas más bajas (las nubes reflejan la radiación solar) pero mínimas más altas (las nubes retienen la radiación infrarroja terrestre). Un día despejado tiene más amplitud térmica.
Para la energía solar fotovoltaica, la nubosidad es el factor limitante. Un día cubierto de estratos produce un 80-90% menos de energía que un día despejado.
Ejemplos prácticos
- Despejado (0-1 octas): máxima radiación solar, amplitud térmica alta, riesgo de helada nocturna en invierno.
- Intervalos nubosos (3-5 octas): alternancia de sol y nubes, temperatura moderada.
- Cubierto (7-8 octas): radiación solar reducida, temperatura máxima más baja, mínima más alta, posible precipitación si las nubes son espesas.