¿Qué son los cirros?
Los cirros son nubes altas y delgadas formadas por cristales de hielo a altitudes superiores a 6.000 m. Tienen aspecto fibroso o de mechones de pelo blanco. Son una de las nubes más elegantes del cielo y una herramienta de predicción útil para cualquier observador.
¿Cómo se forman?
Los cirros se forman en la alta troposfera (6.000-12.000 m) donde la temperatura es de -30 °C a -60 °C. A estas temperaturas, el vapor de agua se deposita directamente como cristales de hielo, que son arrastrados por el viento formando las estelas fibrosas características.
Las formas típicas incluyen filamentos curvados (cirros uncinus, en forma de gancho), mechones (cirros filosus) y bandas (cirros fibratus). La dirección de las estelas indica el viento en altura.
Los cirros pueden formarse por la expansión del yunque de un cumulonimbo, por el enfriamiento del aire en la corriente en chorro, o como avanzadilla de un frente cálido.
¿Por qué es importante?
Los cirros son uno de los mejores indicadores naturales de cambio de tiempo. Cuando aparecen cirros densos que se van espesando (pasando a cirroestratos que forman halo, y luego a altoestratos), suele ser señal de la aproximación de un frente cálido con lluvia en 24-48 horas.
En climatología, los cirros tienen un efecto invernadero neto: dejan pasar la luz solar pero atrapan la radiación infrarroja terrestre. El aumento de cirros artificiales (contrails de aviones) es un factor climático en investigación.
Ejemplos prácticos
- Regla del pastor: "cirros al atardecer, mal tiempo va a haber". Los cirros densos que se espesan progresivamente suelen preceder a un frente con lluvia.
- Contrails: las estelas de los aviones son cirros artificiales. Si persisten y se ensanchan, indican aire húmedo en altura (posible cambio de tiempo). Si se disipan rápidamente, el aire en altura es seco.
- Fotografía: los cirros crean los atardeceres más espectaculares al reflejar los colores del sol bajo el horizonte.