¿Qué es el efecto invernadero?
El efecto invernadero es un proceso natural esencial para la vida. La superficie terrestre absorbe la radiación solar y emite calor en forma de radiación infrarroja. Los gases de efecto invernadero (CO₂, metano, vapor de agua, óxido nitroso) absorben parte de esta radiación y la reemiten en todas las direcciones, calentando la atmósfera.
¿Cómo funciona?
Imagina un coche aparcado al sol: la luz entra por los cristales, calienta el interior, pero el calor queda atrapado. La atmósfera actúa de forma similar. La radiación solar de onda corta atraviesa la atmósfera fácilmente, pero la radiación infrarroja de onda larga que emite la superficie es parcialmente absorbida por los gases de efecto invernadero.
El problema surge cuando la concentración de estos gases aumenta por la actividad humana. Más gases = más calor retenido = calentamiento global. El CO₂ ha pasado de 280 ppm antes de la revolución industrial a más de 420 ppm actualmente.
¿Por qué es importante?
Sin el efecto invernadero natural, la Tierra sería una bola de hielo inhabitable. El problema es el efecto invernadero reforzado: el exceso de gases acumulados intensifica el calentamiento, alterando todo el sistema climático.
Ejemplos prácticos
- Noches más cálidas: el efecto invernadero reforzado se nota especialmente en las temperaturas mínimas nocturnas, que suben más rápido que las máximas.
- Ciudades: el hormigón y el asfalto emiten calor infrarrojo que los gases retienen, contribuyendo a la isla de calor urbana.
- Agricultura: el CO₂ extra puede fertilizar algunos cultivos, pero el calor asociado y la sequía anulan este beneficio en muchas regiones.