¿Qué es la radiación solar?
La radiación solar es la energía electromagnética que el Sol emite continuamente en todas las direcciones del espacio. Abarca un amplio espectro que incluye luz visible, radiación ultravioleta e infrarroja. Es la fuente de energía fundamental que impulsa el clima, el ciclo del agua, la fotosíntesis y prácticamente todos los procesos naturales del planeta.
En el tope de la atmósfera terrestre, la intensidad de la radiación solar es de aproximadamente 1.361 W/m², valor conocido como constante solar. Este flujo no es realmente constante: varía ligeramente con el ciclo solar de 11 años y con la distancia Tierra-Sol a lo largo del año (la Tierra está más cerca del Sol en enero que en julio).
¿Cómo funciona?
La radiación solar que llega al tope de la atmósfera no alcanza íntegramente la superficie. Aproximadamente un 30 % es reflejada al espacio por nubes, aerosoles y la propia superficie (albedo planetario). Otro 20 % es absorbido por la atmósfera, especialmente por el ozono (ultravioleta), el vapor de agua y las nubes. Solo alrededor del 50 % llega directamente a la superficie terrestre.
La radiación que llega a la superficie se divide en radiación directa (la que viene en línea recta del Sol) y radiación difusa (la que ha sido dispersada por moléculas, nubes y partículas). En un día despejado, la mayor parte es directa. En un día nublado, prácticamente toda es difusa. La suma de ambas se llama radiación global.
La cantidad de radiación que recibe un punto depende de la latitud, la época del año, la hora del día, la altitud, la nubosidad y la transparencia atmosférica. España, por su posición en latitudes medias-bajas, recibe entre 1.400 y 1.900 kWh/m² al año, una de las irradiancias más altas de Europa.
La radiación solar calienta la superficie terrestre de forma desigual: más en el ecuador que en los polos, más en continentes que en océanos, más en zonas despejadas que en nubladas. Esta distribución desigual es el motor de la circulación atmosférica y oceánica, generando vientos, corrientes marinas y sistemas meteorológicos.
¿Por qué es importante?
La radiación solar es el motor de toda la meteorología. Sin ella no habría evaporación, ni nubes, ni precipitación, ni viento. Las diferencias de calentamiento entre el ecuador y los polos generan la circulación general de la atmósfera. Las variaciones estacionales en la radiación recibida determinan las estaciones del año.
En el ámbito energético, la radiación solar es la base de la energía fotovoltaica y termosolar. España es uno de los países europeos con mayor potencial solar, y la predicción de la radiación solar es esencial para la gestión de la red eléctrica.
En salud, la radiación ultravioleta solar causa quemaduras y cáncer de piel, pero también es necesaria para la síntesis de vitamina D. El índice UV meteorológico ayuda a la población a protegerse adecuadamente.
Ejemplos prácticos
- Energía solar: un panel fotovoltaico en el sur de España recibe unos 1.800 kWh/m² anuales, casi el doble que en el norte de Europa, lo que explica el auge de la fotovoltaica en la Península.
- Estaciones del año: en el solsticio de verano, un punto en el norte de España recibe más de 15 horas de luz solar, mientras que en el solsticio de invierno apenas supera las 9 horas.
- Quemaduras solares: la radiación UV es máxima entre las 12:00 y las 16:00 hora solar. En montaña, la intensidad UV aumenta un 10-12 % por cada 1.000 metros de altitud.
- Agricultura: la radiación fotosintéticamente activa (PAR) determina el crecimiento de los cultivos. Las horas de sol y la nubosidad condicionan la productividad agrícola.