¿Qué es la temperatura máxima?
La temperatura máxima es el valor más alto de temperatura del aire registrado durante un periodo de 24 horas, generalmente entre las 14:00 y las 16:00 hora solar. Es un dato clave en los pronósticos porque determina el confort diurno, los riesgos de calor y la planificación de actividades. Es el primer dato que muchas personas consultan al revisar el tiempo.
¿Cómo funciona?
La temperatura máxima no coincide con el mediodía solar (12:00-13:00), sino que se retrasa unas 2-3 horas. Esto se debe a que el suelo necesita tiempo para acumular calor. La radiación solar es máxima al mediodía, pero el suelo sigue absorbiendo más energía de la que emite hasta primera hora de la tarde, calentando progresivamente el aire en contacto.
Varios factores modulan la temperatura máxima diaria. La nubosidad es el más inmediato: un día cubierto de nubes puede tener una máxima 5-10 °C inferior a un día despejado. La masa de aire que domine la región establece el rango base: aire subtropical sahariano eleva las máximas por encima de 40 °C, mientras que una entrada de aire polar las hunde por debajo de 10 °C incluso en verano.
El viento también influye: brisas marinas moderan las máximas en la costa, y el efecto foehn (viento descendente por sotavento de montañas) puede disparar la temperatura por calentamiento adiabático. Un día de foehn en el Cantábrico puede registrar máximas 10-15 °C superiores a lo normal.
La OMM establece que la máxima se registra entre las 00:00 y las 24:00 UTC del mismo día climatológico. Las estaciones automáticas actualizan este valor cada minuto.
¿Por qué es importante?
La temperatura máxima es el indicador principal de riesgo por calor. AEMET activa avisos amarillos, naranjas y rojos basándose en los umbrales de máxima previstos para cada provincia. Estos umbrales varían: 36 °C puede ser aviso en Asturias pero no en Córdoba, donde están acostumbrados a más calor.
En agricultura, la máxima diaria determina la evapotranspiración de los cultivos y, por tanto, las necesidades de riego. Cada grado extra de máxima incrementa la demanda de agua de las plantas.
En energía, la demanda eléctrica en verano se correlaciona directamente con la temperatura máxima: por cada grado por encima de 30 °C, el consumo eléctrico en España sube aproximadamente un 3% debido al aire acondicionado.
Ejemplos prácticos
- Ola de calor en Sevilla: máximas de 45 °C obligan a restringir actividades al aire libre entre las 12:00 y las 18:00, y activan protocolos sanitarios para personas vulnerables.
- Pronóstico de riego: un agricultor con máxima prevista de 38 °C sabe que sus cultivos necesitarán más agua que un día de 25 °C.
- Running y ciclismo: los deportistas planifican sus entrenamientos temprano por la mañana o al anochecer cuando la máxima prevista supera los 30 °C.
- Récords: la máxima más alta oficial en España es 47,6 °C en La Rambla (Córdoba) el 13 de agosto de 2021.