¿Qué es el albedo?
El albedo es la proporción de radiación solar que una superficie refleja respecto a la que recibe. Se expresa como un número entre 0 y 1, o como porcentaje. Una superficie con albedo 0 absorbe toda la radiación (negro perfecto) y una con albedo 1 la refleja toda (blanco perfecto). En la naturaleza, la nieve fresca tiene un albedo de 0,80-0,90 (refleja el 80-90 % de la radiación), los océanos solo 0,06 (absorben el 94 %), los bosques oscuros 0,10-0,20 y los desiertos de arena 0,30-0,40.
Albedo y temperatura
El albedo determina directamente la cantidad de energía solar que una superficie absorbe y, por tanto, cuánto se calienta. Las superficies con bajo albedo (oscuras) absorben más radiación y se calientan más: el asfalto negro puede alcanzar 60-70 °C en un día soleado de verano. Las superficies con alto albedo (claras) absorben menos y permanecen más frescas: la nieve puede mantener temperaturas bajo cero incluso con sol intenso porque refleja la mayor parte de la energía. Este principio explica por qué las ciudades son más calientes que las zonas rurales (isla de calor urbana) y por qué los tejados blancos reducen la necesidad de aire acondicionado.
Retroalimentación albedo-temperatura
Existe una poderosa retroalimentación positiva entre albedo y temperatura que amplifica los cambios climáticos. Cuando sube la temperatura, se funde nieve y hielo (albedo alto, ~0,80), dejando expuesto suelo o agua (albedo bajo, ~0,10-0,20). La superficie más oscura absorbe más radiación, se calienta más, funde más nieve y hielo, y así sucesivamente. Este mecanismo, conocido como retroalimentación hielo-albedo, es una de las razones por las que el Ártico se calienta 2-3 veces más rápido que el promedio global.
Albedo planetario
El albedo planetario de la Tierra es aproximadamente 0,30: refleja el 30 % de la radiación solar que recibe. Este valor integra la contribución de nubes (albedo 0,50-0,80), la superficie terrestre y los océanos. Las variaciones del albedo planetario, principalmente por cambios en la cobertura de nubes y hielo, son uno de los factores que regulan el balance energético global y, por tanto, la temperatura media del planeta.