¿Qué es la luz zodiacal?
La luz zodiacal es un fenómeno luminoso sutil que aparece como una banda o cono de luz débil y difusa extendiéndose desde el horizonte a lo largo de la eclíptica (la línea imaginaria que recorre el Sol, la Luna y los planetas por el cielo). Se observa mejor en cielos oscuros, sin contaminación lumínica, poco antes del amanecer (en el este) o poco después del atardecer (en el oeste). Es uno de los fenómenos celestes más difíciles de observar desde zonas urbanas, pero en cielos verdaderamente oscuros puede ser tan brillante como la Vía Láctea.
¿Cómo se produce?
La luz zodiacal no es un fenómeno atmosférico en sentido estricto, sino que se origina en el espacio interplanetario. El sistema solar contiene un disco difuso de partículas de polvo microscópicas (de 1 a 300 micras) concentradas en el plano de la eclíptica. Estas partículas provienen de colisiones entre asteroides y de la sublimación de cometas al acercarse al Sol. La luz solar incide sobre estas partículas y se dispersa hacia la Tierra, creando un brillo difuso que se concentra en la dirección del Sol y se extiende a lo largo de la eclíptica.
La intensidad de la luz zodiacal disminuye con la distancia angular al Sol. Cerca del horizonte, donde el Sol acaba de ponerse o está a punto de salir, es más brillante y forma un cono o triángulo luminoso. A medida que nos alejamos del Sol por la eclíptica, la luz se debilita progresivamente hasta el gegenschein (contraluz), un brillo tenue en el punto opuesto al Sol.
Cuándo y dónde observarla
En España, las mejores épocas para observar la luz zodiacal vespertina son febrero-marzo, cuando la eclíptica forma un ángulo pronunciado con el horizonte occidental tras el atardecer. Para la luz zodiacal matutina, las mejores épocas son septiembre-octubre. En ambos casos se requiere un horizonte limpio, cielo sin Luna y la menor contaminación lumínica posible.
Las zonas rurales del interior peninsular (Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón) y las islas Canarias ofrecen condiciones excelentes para su observación. La luz zodiacal se distingue de la contaminación lumínica urbana porque sigue la eclíptica y tiene forma triangular, no la forma irregular del resplandor artificial.