¿Qué es la nortada?
La nortada es un viento del norte característico de la fachada atlántica de la Península Ibérica, especialmente frecuente entre junio y septiembre. Sopla con intensidad moderada a fuerte (20-50 km/h) durante periodos prolongados de varios días, refrescando la costa pero manteniendo cielos despejados en el interior. Es un fenómeno estacional muy predecible que define el clima estival de la costa portuguesa y gallega.
¿Cómo se forma?
La nortada se origina por la interacción de dos sistemas de presión: el anticiclón de las Azores, que en verano se extiende hacia el noreste, y la baja térmica que se forma sobre el interior de la Península Ibérica debido al intenso calentamiento solar. El gradiente de presión resultante genera un flujo persistente de norte a sur a lo largo de la costa atlántica. La orientación norte-sur del litoral ibérico y el efecto de la orografía costera canalizan y aceleran este viento, que puede mantenerse durante días o incluso semanas con notable constancia.
Efectos en el clima costero
La nortada tiene consecuencias directas sobre la temperatura del agua y del aire en la costa atlántica. Al soplar de norte a sur paralelo a la costa, el efecto de Ekman desplaza las aguas superficiales hacia el oeste (mar adentro), provocando el ascenso de aguas profundas y frías (afloramiento o upwelling). Esto explica por qué las aguas de la costa gallega y portuguesa son notablemente más frías en verano que las del Mediterráneo, a pesar de estar en latitudes similares. Las temperaturas del agua pueden descender a 14-16 °C incluso en pleno agosto.
Importancia regional
La nortada es un factor clave en la productividad pesquera del Atlántico ibérico, ya que el afloramiento trae nutrientes del fondo que alimentan las cadenas tróficas. También influye en la navegación deportiva y en el turismo costero. Para los surfistas y navegantes, la nortada genera oleaje de componente norte-noroeste y condiciones de mar de fondo muy apreciadas. En la vida cotidiana, la nortada alivia el calor estival en la costa pero puede resultar incómoda en las playas por su intensidad.