¿Qué es un pluviómetro?
El pluviómetro es el instrumento que mide la cantidad de precipitación caída en un punto. Es la medida más directa y fiable de la lluvia, fundamental para la hidrología, la agricultura y la predicción meteorológica.
¿Cómo funciona?
Existen varios tipos:
- Manual (Hellmann): un embudo que recoge la lluvia en un recipiente graduado. Se lee cada 24 h (07 UTC en España). Es el estándar de referencia de la OMM, con un embudo de 200 cm² de superficie.
- De balancín (tipping bucket): el agua cae en una de dos cazoletas basculantes. Cuando se llena (normalmente 0.2 mm), bascula y vacía, contando un pulso. Permite registrar la intensidad de lluvia en tiempo real.
- De pesada: una plataforma pesa continuamente el agua recogida. Muy preciso, mide también nieve y precipitación helada sin necesidad de fundirla.
- Óptico (disdrometro): un rayo láser detecta las gotas que lo cruzan, midiendo tamaño, velocidad y tipo de precipitación.
1 mm de precipitación = 1 l/m² = la lámina de agua de 1 mm de espesor que cubriría 1 m² de superficie.
¿Por qué es importante?
La medición de la precipitación es esencial para la gestión de embalses, el riego agrícola, la prevención de inundaciones y la climatología. Una red de pluviómetros densa permite localizar las tormentas y cuantificar la lluvia real frente a la estimación del radar.
Ejemplos prácticos
- Pluviómetro casero: puedes fabricar uno con una botella de plástico cortada. Mide la altura del agua en mm tras cada lluvia. Sorprendentemente, da resultados aceptables.
- Intensidad de lluvia: menos de 2 mm/h es llovizna, 2-15 mm/h es moderada, 15-30 mm/h es fuerte, más de 30 mm/h es muy fuerte, más de 60 mm/h es torrencial.
- Récord en España: 817 mm en 24 h en Oliva (Valencia) el 3 de noviembre de 1987, durante una DANA.