¿Qué es el tamaño de gota?
El tamaño de gota es una de las características físicas fundamentales de la precipitación. Las gotas de agua en la atmósfera abarcan un rango enorme de tamaños: desde las diminutas gotículas de nube (5-20 micras de diámetro) que flotan en el aire, hasta las gotas de lluvia torrencial que pueden superar los 5-6 mm antes de romperse por la resistencia del aire. El tamaño de las gotas no es uniforme dentro de un mismo episodio de lluvia, sino que sigue una distribución estadística que varía según el tipo de precipitación, la intensidad y el mecanismo de formación de la lluvia.
Clasificación por tamaño
Las gotículas de nube tienen diámetros de 5 a 20 micras y no precipitan. Las gotas de niebla oscilan entre 1 y 40 micras. La llovizna tiene gotas de 0,2 a 0,5 mm de diámetro, que caen lentamente y de forma uniforme. Las gotas de lluvia estándar miden entre 0,5 y 2,5 mm. Las gotas de lluvia intensa alcanzan 2,5 a 5 mm y adoptan una forma achatada por la resistencia del aire (no tienen forma de lágrima, como se cree popularmente). Las gotas mayores de 6 mm son inestables y se fragmentan aerodinámicamente en gotas menores durante su caída.
Importancia práctica y medición
El tamaño de las gotas tiene implicaciones directas en la erosión del suelo, la interceptación por la vegetación, la medición de la precipitación y la teledetección por radar. Las gotas grandes impactan con mayor energía cinética, causando más erosión y salpicadura. Los radares meteorológicos estiman la intensidad de la lluvia a partir de la reflectividad, que depende del tamaño de las gotas (proporcional a la sexta potencia del diámetro). Los disdrómetros son los instrumentos que miden directamente el tamaño y la velocidad de las gotas de lluvia.