Contexto meteorológico: qué ha pasado y qué está cambiando
Llevamos catorce días de abril y la atmósfera no se ha quedado quieta ni un momento. La primera semana vino marcada por una dorsal subtropical que se extendió desde el Atlántico hacia Europa occidental, cortó la circulación de borrascas y dejó que el aire cálido del norte de África subiera sin obstáculos hacia la Península. Los vientos rotaron a sur, el anticiclón se desplazó hacia el Mediterráneo y en el norte de España empezamos a ver máximas de 25 °C en Logroño, 27 en el interior de Navarra y 28 en puntos de Lleida. Para hacerse una idea del calibre de esas cifras: la media de máximas en abril en el Cantábrico oriental ronda los 17-19 °C, así que estábamos entre 8 y 10 grados por encima de lo que toca para principios de mes.
Esa configuración se rompió el fin de semana pasado. Una vaguada polar consiguió descolgarse por el noroeste, arrastró un frente frío activo que cruzó la Península de oeste a este y provocó un cambio que la AEMET recogió con avisos amarillos: lluvias generalizadas, rachas de hasta 80 km/h, cota de nieve bajando a 800-1.000 metros en los sistemas montañosos del norte y heladas tardías en la meseta norte. En ciudades como Burgos, Segovia o Teruel las máximas cayeron casi 20 °C en 48 horas. El domingo Zaragoza apenas llegó a 10 °C de máxima, Madrid se quedó en 15. Valores más propios de enero que de mediados de abril, con un contraste notable respecto a lo que habíamos vivido apenas unos días antes.
Y ahora, otra vez, el anticiclón vuelve a ganar posiciones desde el oeste. Hoy martes la AEMET ya muestra la tendencia con claridad: estabilización progresiva, cielos despejados y un ascenso térmico que irá a más con cada día que pase. Lo que viene esta semana tiene bastante buena lectura en los modelos, así que vamos con ello.
¿Qué tiempo esperamos esta semana?
La evolución que dibujan los modelos —y que la AEMET confirma en su predicción— es bastante clara. Una masa de aire cálido procedente del norte de África, impulsada por una borrasca fría aislada frente a Marruecos, está generando un flujo de vientos del sur y sureste que irá calentando la Península de forma progresiva a lo largo de la semana. Es el mismo mecanismo que vimos a principios de mes, y va a producir un resultado parecido: temperaturas muy por encima de la media, cielos despejados y ausencia casi total de precipitaciones fuera del extremo norte.
Martes 14 y miércoles 15: la transición
Hoy martes el episodio polar se retira, pero todavía deja restos. La AEMET mantiene avisos en Cataluña y Baleares por vientos fuertes con rachas de hasta 70 km/h y oleaje de 5 metros en Menorca. El cierzo sopla con ganas en los prelitorales de Tarragona y Castellón, la tramontana en el Ampurdán. En el norte, León ha amanecido con heladas débiles y 0 °C de mínima, algo que da una idea de lo que ha dejado la irrupción polar de los últimos días.
Sin embargo, el giro ya se nota en las máximas. Madrid llega hoy a 19 °C, Córdoba a 22, Murcia a 24. Mañana miércoles se consolida el cambio: las altas presiones se asientan, los cielos se despejan del todo y el flujo del sur empieza a hacer su trabajo de forma más evidente. En Madrid esperamos máximas de 23-24 °C, con una sensación claramente primaveral que contrasta con los registros del fin de semana. El tercio sur de la Península superará los 25 °C sin dificultad, mientras que las precipitaciones quedan restringidas al extremo norte y serán testimoniales.
| Ciudad | Mínima hoy | Máxima hoy | Máxima miércoles |
|---|---|---|---|
| Madrid | 7 °C | 19 °C | 23-24 °C |
| Barcelona | 10 °C | 20 °C | 21-22 °C |
| Córdoba | 7 °C | 22 °C | 25-26 °C |
| Murcia | 10 °C | 24 °C | 25 °C |
| León | 0 °C | 18 °C | 20-21 °C |
Jueves 16: el salto más acusado
El jueves es el día que mejor marca el cambio. Los mapas de variación de la AEMET muestran incrementos de más de 10 °C entre miércoles y jueves en zonas del interior, con picos de hasta 15 °C en pocas horas en puntos de Extremadura, Ciudad Real, Jaén y Granada. Es en esas zonas donde el flujo del sur entra con más eficacia y el aire se recalienta al descender por las laderas de las sierras. En el valle del Ebro, Zaragoza puede rondar los 29 °C; Madrid se irá a los 26 °C; Murcia y Andalucía oriental, entre 27 y 28 °C. En general, el interior peninsular se moverá entre 25 y 28 °C, valores que quedan entre 5 y 10 °C por encima de lo habitual para mediados de abril.
Del viernes al domingo: el calor se instala
A partir del viernes la situación se estabiliza con el anticiclón bien asentado. En Madrid nos movemos ya en los 26-27 °C de máxima, y León —que el lunes amanecía con heladas— espera 24-25 °C con vientos flojos de componente sur y cielos despejados o con alguna banda de nubes altas decorativas. Sin precipitaciones a la vista en ninguna zona del país.
El domingo puede ser el pico de la semana. Madrid podría rozar los 28 °C, y la propia AEMET describe las máximas previstas para ese día como temperaturas más propias del mes de junio que de abril. En el sur y el valle del Guadalquivir las cifras pueden ir a más. Lo que vemos en el modelo europeo ECMWF, en el GFS americano y en el ICON alemán va bastante alineado esta semana: los tres coinciden en la dirección y en la magnitud, lo cual da bastante confianza a la previsión. Podéis cruzarlo zona a zona en el comparador multi-modelo.
¿Por qué estos contrastes tan acusados en abril?
La mecánica de fondo es relativamente sencilla de entender. Abril es un mes de transición en el que conviven dos fuerzas que tiran en direcciones opuestas: el chorro polar todavía conserva fuerza suficiente como para enviar vaguadas hacia latitudes bajas, pero el sol ya calienta con intensidad y cualquier configuración anticiclónica dispara las temperaturas. El resultado es una alternancia entre dos patrones que se van turnando.
El primero es el que domina la mayor parte del mes: una dorsal subtropical extendida desde el Atlántico, anticiclón desplazado hacia el Mediterráneo, vientos del sur y aire cálido norteafricano entrando sin filtro hacia la Península. Es lo que produce los 25-28 °C en zonas donde la media pide 17-19. El segundo patrón aparece cuando una vaguada polar se las arregla para descolgarse lo suficiente y romper ese bloqueo, como ocurrió el fin de semana: frente frío activo cruzando de oeste a este, lluvias, viento, cota de nieve bajando a 800-1.000 metros y máximas que caen a 10-15 °C.
Lo relevante es que el primer patrón se recupera rápido tras cada interrupción. Las irrupciones frías duran dos o tres días y el anticiclón vuelve a imponerse. Eso encaja con lo que dice la predicción estacional de la AEMET para abril-mayo-junio: temperaturas en el tercil superior en toda España, con probabilidades del 70 % en Baleares, 60 % en la Península y 50 % en Canarias de cerrar el trimestre por encima de la media. Es la octava primavera consecutiva en la que los modelos apuntan en esa dirección.
Los récords que va dejando abril: más de 70 registros batidos
Estos contrastes están dejando huella en las series históricas de las estaciones meteorológicas. Según los datos oficiales, abril de 2026 acumula ya más de 70 récords de temperatura, la mayoría concentrados en la mitad norte durante la primera ola cálida de principios de mes. En Gijón se superaron los 28 °C el 5 de abril, tumbando un registro que llevaba intacto desde 1984. Santander registró una mínima de 19,9 °C, superando en 3,4 °C el récord anterior que databa del 2 de abril de 2018 —una diferencia que en mínimas es muy llamativa—. Bilbao vivió su primera noche tropical jamás registrada en un mes de abril, con una marca anterior que se remontaba al 6 de abril de 1949.
En Barcelona, el Observatorio Fabra —una estación centenaria con series muy largas— alcanzó los 29,4 °C, batiendo su máxima absoluta de abril por segundo año consecutivo después de que en 2023 el techo estuviera en 27,5 °C. Daroca, en Zaragoza, anotó una nueva mínima alta para abril superando un registro de 1947, y ciudades como Salamanca, Guadalajara, Teruel y Girona también han sumado nuevos récords de mínima alta. En Canarias la situación ha ido por otro lado: Tenerife Sur tocó los 38,3 °C de máxima y Tenerife Norte registró una mínima de 22,4 °C, con datos desde 1941.
No son estaciones sueltas con mediciones anómalas. Es un patrón que se repite en muchos puntos del país.

Un dato de fondo: casi cuatro años sin un solo récord de frío
Los récords de calor ganan mucho contexto cuando se mira el otro lado de la balanza. Según el propio blog de la AEMET, España lleva desde abril de 2022 sin registrar un solo récord de día frío. Tres años consecutivos —2023, 2024 y 2025— con cero récords fríos en todo el país. No se había dado nunca desde que existen mediciones sistemáticas. Las cifras de la última década: 220 récords de calor frente a 7 de frío entre 2016 y 2025.
| Periodo | Récords de calor | Récords de frío |
|---|---|---|
| 2016-2025 | 220 | 7 |
| 2023 | 44 | 0 |
| 2024 | 31 | 0 |
| 2025 | 25 | 0 |
Son datos que ayudan a poner en contexto lo que estamos viendo este abril.
¿Qué conviene vigilar los próximos días?
Con la vuelta de la estabilidad y el calor hay varios frentes que conviene tener presentes. El primero es el polen: las lluvias de octubre a febrero, que fueron muy superiores a la media, han alimentado la vegetación más de lo habitual, y con la estabilidad anticiclónica los niveles de concentración van a subir. En abril los principales alérgenos son el plátano de sombra y el abedul. La SEAIC prevé picos de entre 10.000 y 12.000 granos/m³ en Extremadura, y hasta 6.000 en Madrid y Toledo. Los niveles actualizados los tenéis en la sección de polen.
El segundo es la calidad del aire. Anticiclón con vientos flojos significa aire que no se renueva, y si coincide con intrusión de polvo sahariano —que con este flujo del sur es habitual— los niveles de PM10 pueden subir en el interior y en los valles. Ese cielo blanquecino hacia el horizonte que veréis estos días no son nubes: es polvo atrapado en capas bajas que no tiene por dónde salir. Podéis comprobar el AQI de vuestra zona en calidad del aire.
Y el tercero son los embalses del sureste. Los pantanos españoles están al 83,5 %, el mejor dato en 39 años para estas fechas, pero el agua no ha llegado igual a todas partes: Murcia sigue al 35,8 % y la Comunidad Valenciana al 57,8 %, que son precisamente las cuencas con mayor demanda de riego. Una primavera cálida acelera la evapotranspiración —las plantas tiran de más agua, el suelo se seca antes— y puede erosionar la ventaja que dejó el invierno en esas cuencas. Podéis seguirlo en la sección de embalses; el Segura merece atención estas semanas.
Preguntas frecuentes
¿Puede volver otro episodio frío antes de acabar abril?
A una semana vista, ni el ECMWF ni el GFS dibujan otra irrupción polar. Pero abril sigue siendo un mes de transición y la circulación todavía permite que alguna vaguada se cuele por el noroeste. No descartamos algún día más fresco antes de fin de mes, pero la tendencia de fondo que marcan los modelos es claramente cálida.
¿Es habitual una diferencia de 20 °C en 48 horas?
No especialmente. Abril tiene oscilaciones por su naturaleza de mes de transición, pero una diferencia de 20 °C en 48 horas no es algo que se vea todos los años.
¿Cuánto va a durar este calor?
La predicción estacional de la AEMET sitúa abril-mayo-junio en el tercil superior de temperaturas para toda España. Eso no quiere decir 28 °C cada día —habrá idas y venidas—, pero la media del trimestre apunta a quedar por encima de lo habitual. Hablamos de tendencias estacionales, no hay que tomarlas al pie de la letra, pero la señal es consistente.
¿Dónde puedo ver la previsión detallada para mi municipio?
En la home podéis buscar cualquier localidad. Si queréis cruzar lo que dicen distintos modelos, el comparador multi-modelo pone ECMWF, GFS e ICON uno al lado del otro para que veáis dónde coinciden y dónde discrepan.

