Del cierzo al sur en tres días: el cambio térmico de abril
La primera mitad de Semana Santa dejó nortes persistentes, ambiente gris en la cornisa cantábrica y cierzo en el Ebro. El fin de semana la situación ha cambiado. El anticiclón se ha desplazado hacia el Mediterráneo, los vientos han rotado a sur y este domingo de Resurrección se han alcanzado 25 °C en Logroño, 27 en el interior de Navarra y cerca de 28 en puntos de Lleida.
¿Es para tanto? Depende de cómo se mire. La media de máximas en abril en el Cantábrico oriental ronda los 17-19 °C. Estamos entre 5 y 10 grados por encima, según la zona. Un ambiente más propio de finales de mayo, aunque conviene afinar el mensaje: muchos medios se lanzan con el titular gordo y luego la realidad matiza bastante.
Lo que está pasando: bastante claro
La configuración sinóptica de estos días es sencilla de leer. Una dorsal anticiclónica se ha extendido desde el Atlántico subtropical hacia Europa occidental. El resultado en superficie:
- Cielos despejados en prácticamente toda la Península y Baleares, tan solo con nubes altas decorativas.
- Vientos flojos de componente sur que arrastran aire cálido del norte de África hacia el interior peninsular.
- Inversiones térmicas nocturnas que explican las nieblas matinales en los valles del Ebro y del Duero, esas que se disipan antes de las once y dan paso a cielos despejados.
- Temperaturas que escalan fácilmente hasta los 25-28 °C en el interior, el oeste y el sur. En el Mediterráneo y Canarias la cosa es más contenida, más cerca de la media.
Los datos apuntan a estabilidad generalizada, sin precipitaciones relevantes a la vista en los próximos dos o tres días. El modelo europeo (ECMWF) refuerza la señal: abril pinta cálido de principio a fin, con anomalías positivas en prácticamente todo el país.
Lo que viene a mitad de semana: división de opiniones
Hay debate entre los modelos sobre lo que pasa a partir del martes. Algunos dibujan un frente atlántico colándose por el noroeste que dejaría lluvias dispersas en el centro-oeste y un bajón térmico de varios grados. Otros mantienen el anticiclón firme, sin apenas concesiones a la inestabilidad.
A día de hoy, la opción que gana fuerza es la segunda: que las temperaturas altas se mantengan durante buena parte de la semana, con el anticiclón resistiendo en superficie y las borrascas pasando demasiado al norte como para afectarnos de lleno. Si el frente llega, llegaría debilitado y con poco recorrido. Nada que ver con lo que hemos vivido este invierno.
Hay que seguirlo, porque a estos plazos las cosas cambian de una pasada a otra. Pero la tendencia de fondo —la que marca el modelo europeo para todo abril— es clara: anomalías positivas de temperatura en prácticamente todo el país. Las interrupciones, si las hay, serán breves.
En el comparador podéis cruzar lo que dicen ECMWF, GFS e ICON sobre vuestra zona y ver hasta qué punto coinciden o discrepan.

Abril en el contexto del trimestre: la tendencia de fondo
Más allá de la semana a semana, el marco general apunta en una dirección. La predicción estacional para abril-mayo-junio sitúa las temperaturas en el tercil superior en toda España, con la señal más acusada en Baleares y la fachada mediterránea. Copernicus y el ECMWF van en la misma línea. Cuando varias fuentes independientes coinciden, la señal pesa.
Las probabilidades que manejan los modelos: un 70 % en Baleares de acabar el trimestre por encima de la media, un 60 % en la Península y un 50 % en Canarias. No son cifras que garanticen nada —un 60 % sigue dejando margen para sorpresas—, pero dibujan una tendencia clara: primavera más cálida de lo normal, octavo año consecutivo.
En precipitaciones la cosa cambia. En el oeste peninsular (Galicia, Extremadura, Andalucía occidental) los modelos ven más lluvia de lo habitual, coherente con el patrón atlántico que ha dominado todo el invierno. En el este y sureste, la señal se difumina. Los modelos no se mojan —nunca mejor dicho—, y eso para cuencas como el Segura o el Júcar no es precisamente tranquilizador.
Los embalses: bien de media, mal donde importa
Todo ese invierno de récord de borrascas ha dejado los pantanos españoles al 83,3 % de capacidad: 46.689 hm³ almacenados a cierre de marzo. Hace un año teníamos 40.857. La media de la última década anda por 33.670. En el conjunto del país, las cifras son muy buenas. Galicia al 87 %, Castilla y León al 86,5 %, Andalucía al 86 % tras años complicados, Cataluña al 84 % tras la sequía de 2024.
Pero el agua no ha llegado igual a todas partes. Murcia sigue al 35,8 %. La Comunidad Valenciana al 57,8 %. Son precisamente las zonas con mayor demanda de riego, las huertas con mayor producción hortofrutícola del país. Si los modelos estacionales aciertan y el trimestre resulta seco en el sureste, esos niveles se van a resentir. Una primavera cálida acelera la evapotranspiración —las plantas piden más agua, el suelo se seca más rápido—, y la ventaja acumulada durante el invierno puede erosionarse en pocas semanas.
La evolución se puede seguir embalse a embalse en la sección de embalses, con datos semanales del MITECO desglosados por cuenca y comunidad. El Segura merece un ojo encima estas semanas.

Calima y calidad del aire
Con vientos flojos y estabilidad de bloqueo, el polvo sahariano que nos ha visitado repetidamente este 2026 tiende a quedar atrapado en capas bajas. A finales de marzo una intrusión de polvo sahariano afectó a Canarias, y las intrusiones de aire africano han afectado a la Península en varias oleadas desde febrero.
Estos días, ese cielo que veis blanquecino hacia el horizonte —no exactamente nuboso, más bien lechoso— delata polvo en suspensión. Los niveles de PM10 pueden subir con facilidad en el interior y el valle del Ebro cuando el anticiclón domina y no hay viento que barra.
Si encima sois alérgicos, la combinación de calima con el pico de gramíneas de abril es una mezcla que conviene tener controlada. En calidad del aire podéis consultar el AQI de vuestra zona antes de salir a hacer ejercicio al aire libre.
A cuatro meses del eclipse: conviene ir planificándolo
Ya que estamos mirando al cielo: faltan cuatro meses para el eclipse solar total del 12 de agosto de 2026. El primero visible desde la Península en más de 120 años. La franja de totalidad cruzará Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León, País Vasco, Navarra, La Rioja y Aragón.
En Snowy hemos montado una herramienta dedicada al eclipse donde podéis consultar los mejores puntos de observación, comparar ubicaciones por duración de totalidad y oscurecimiento, y ver el ranking de spots según condiciones. Si tenéis pensado desplazaros, es buen momento para empezar a planificarlo.
Preguntas frecuentes
¿Es normal llegar a 28 °C en abril en el norte?
No es habitual, pero tampoco inédito. La media de máximas en abril en el Cantábrico oriental ronda los 17-19 °C, así que estamos ante una anomalía de 8-10 grados. Ocurre cuando una dorsal anticiclónica corta la circulación atlántica y deja entrar aire cálido del sur. No es un récord absoluto para la zona, pero sí un evento poco frecuente para principios de abril.
¿Va a llover esta semana?
Hay división entre modelos. Algunos insinúan un frente débil a mitad de semana, otros lo descartan. La opción que gana fuerza es que el anticiclón aguante y las lluvias, si llegan, sean testimoniales. La tendencia general del mes sigue siendo cálida y seca.
¿El calor va a durar todo abril?
La tendencia estacional dice que sí, que el trimestre será más cálido de lo normal. Pero eso no significa sol y 28 °C cada día. Habrá idas y venidas, frentes que pasen, días más frescos. La anomalía es de media, no día a día. Abril sigue siendo abril.
¿Cómo están los embalses del sureste?
Murcia al 35,8 % y Valencia al 57,8 %. El invierno lluvioso ha llenado el oeste pero no ha llegado al sureste con la misma intensidad. Si la primavera resulta seca en esa zona —que es lo que sugieren los modelos—, la situación puede tensarse hacia el verano.
¿La calima va a seguir?
Mientras domine el anticiclón y los vientos sean flojos, cualquier intrusión de polvo sahariano se queda estancada en capas bajas. Los episodios de calima han sido recurrentes en 2026 y no hay motivo para pensar que vayan a parar. Vigilad la calidad del aire los días de estabilidad.

