El cielo ha cambiado de color y no es porque vaya a llover (o sí)
Si hoy has mirado por la ventana y el cielo tenía ese tono lechoso, entre blanco sucio y ocre apagado, no es la niebla ni son las nubes. Es polvo. Polvo del Sáhara que ha viajado más de 2.000 kilómetros hasta tu ciudad, arrastrado por la circulación de la borrasca Regina desde el norte de África.
La calima ha vuelto a España. Y esta vez viene acompañada: las lluvias asociadas a Regina se mezclarán con ese polvo en suspensión, dejando lo que coloquialmente conocemos como lluvia de barro —esas gotas sucias que dejan los coches, las terrazas y las ventanas cubiertas de una capa parda difícil de quitar—.
Pero la calima no es solo un engorro estético. El aire que estamos respirando esta semana lleva dentro partículas que no deberían estar ahí.
Qué es la calima y de dónde viene este polvo
La calima es, en esencia, polvo mineral en suspensión en la atmósfera. Las partículas proceden del desierto del Sáhara —el mayor emisor de polvo del planeta— y viajan hacia Europa cuando la configuración atmosférica lo permite: normalmente, una depresión al sur o suroeste de la Península que genera vientos de componente sur que succionan el aire cargado de partículas hacia latitudes más altas.
Pensad en ello como una gran aspiradora invertida. El viento levanta el polvo del desierto, la inestabilidad lo eleva a capas medias de la troposfera (3.000-5.000 metros) y la circulación atmosférica lo transporta hacia el norte. Cuando las condiciones cambian o el aire se estabiliza, las partículas descienden. Si llueve durante ese descenso, el agua las arrastra consigo y tenemos la famosa lluvia de barro.
Regina ha traído el polvo: ¿hasta cuándo?
La borrasca Regina se ha formado entre Canarias y el norte de África. Al circular por latitudes bajas, ha canalizado una lengua de polvo sahariano que entró en la Península el lunes 2 de marzo y que, según los modelos de dispersión de aerosoles, persistirá al menos hasta el viernes 7.
Evolución por días
| Día | Zonas con mayor concentración | Lluvia de barro |
|---|---|---|
| Lunes 2 | Andalucía, Extremadura, sur de Castilla-La Mancha | Posible en el suroeste |
| Martes 3 | Se extiende a Madrid, centro peninsular, Murcia | Probable en el sur |
| Miércoles 4 | Máxima extensión: casi toda la Península y Baleares | Probable en amplias zonas |
| Jueves 5 | Se retira hacia el Mediterráneo, Baleares y Cataluña | Posible en el este |
| Viernes 6 | Restos en Baleares y extremo oriental | Poco probable |
Las concentraciones más elevadas se registrarán en Ceuta, Melilla, Andalucía y el sur de Castilla-La Mancha, pero el miércoles la calima alcanzará prácticamente toda la Península. Canarias, curiosamente, quedará al margen de este episodio: las lluvias y el flujo de la borrasca limpiarán la atmósfera insular.
Lo que estás respirando esta semana
Las partículas de polvo sahariano no son solo suciedad visual. Son materia sólida que inhalamos, y cuando entran en los pulmones, el cuerpo lo nota.
Los dos indicadores clave son las PM10 y las PM2.5:
- PM10 (partículas de menos de 10 micrómetros): incluyen el polvo grueso, el polen y las partículas que se depositan en nariz y garganta. Durante episodios de calima, los niveles pueden superar con facilidad los 50 µg/m³ —el límite que la normativa europea establece como media diaria—.
- PM2.5 (partículas de menos de 2,5 micrómetros): son mucho más finas y peligrosas. Penetran hasta los bronquiolos y los alvéolos pulmonares, y pueden pasar al torrente sanguíneo. El polvo sahariano contiene una fracción significativa de PM2.5.
La red de estaciones de calidad del aire ya está registrando niveles no satisfactorios en varias zonas de Andalucía, Extremadura, Zaragoza y la Comunidad de Madrid. Se espera que el pico se alcance el miércoles, cuando la concentración de polvo en capas bajas sea máxima.
En calidad del aire puedes ver cómo está tu zona ahora mismo, con datos del sistema europeo CAMS actualizados cada pocas horas. Y si los números del AQI te suenan a chino, aquí explicamos qué significan.
No a todos nos afecta igual
Si eres una persona sana de 30 años, la calima te irritará los ojos y la garganta y poco más. Molestos, tres o cuatro días, y se pasa. Pero para otros grupos la cosa cambia bastante:
Personas con asma
El polvo sahariano es un potente desencadenante de crisis asmáticas. Las partículas PM2.5 irritan las vías respiratorias y pueden provocar broncoespasmo, dificultad para respirar y aumento de la necesidad de medicación de rescate. Durante episodios de calima, las urgencias hospitalarias por asma aumentan significativamente.
Personas con EPOC u otras enfermedades respiratorias
El empeoramiento de los síntomas puede ser notable: más tos, más disnea, más mucosidad. La Consejería de Sanidad de Canarias ya ha emitido recomendaciones específicas para este grupo de población.
Alérgicos al polen
La calima llega justo cuando la temporada de polen de cupresáceas está en pleno apogeo y las gramíneas empiezan a asomar. La combinación de polvo sahariano + polen es especialmente agresiva para las mucosas respiratorias. Si eres alérgico y notas que estos días estás peor de lo habitual, la calima probablemente tiene parte de la culpa.
Niños y mayores
Los niños tienen vías respiratorias más estrechas y respiran más rápido en proporción a su peso corporal, lo que significa que inhalan más partículas por kilo. Los mayores de 65 años suelen tener menor capacidad pulmonar y patologías preexistentes que se agravan.
Qué hacer (y qué no) mientras dure
Sanidad ya ha emitido recomendaciones. Nada que no sea de sentido común, pero cuando llevas tres días con el cielo marrón se agradece que alguien te lo recuerde:
- Permanece en interiores todo el tiempo que sea posible, especialmente en las horas centrales del día, cuando la mezcla vertical de la atmósfera es mayor y la concentración de partículas a nivel de suelo aumenta.
- No abras ventanas si puedes evitarlo. Si necesitas ventilar, hazlo a primera hora de la mañana, cuando las concentraciones suelen ser más bajas.
- Evita el ejercicio al aire libre. Correr, montar en bici o hacer deporte exterior durante un episodio de calima multiplica la cantidad de partículas que inhalas. Si tienes la duda de "¿hoy puedo salir a correr?", en hacer deporte lo puedes comprobar rápido.
- Usa mascarilla FFP2 si tienes que salir y perteneces a un grupo de riesgo. Las FFP2 filtran partículas finas con eficacia. Las mascarillas quirúrgicas o de tela ofrecen mucha menos protección frente al polvo.
- Los asmáticos deben seguir rigurosamente su plan de medicación y llevar siempre el inhalador de rescate. Ante palpitaciones o dificultad respiratoria inusual, acudir al médico sin esperar.
El coche cubierto de barro: no toques la esponja todavía
Dejemos la salud y vayamos a lo que todo el mundo tiene en la cabeza esta semana: la lluvia de barro. Cuando el polvo en suspensión coincide con precipitaciones —como va a ocurrir esta semana con las lluvias de Regina—, las gotas arrastran las partículas y dejan una capa de barro pardo sobre todas las superficies expuestas.
Este miércoles es el día con mayor probabilidad de lluvia de barro en amplias zonas del interior peninsular. Y el instinto natural es coger una esponja y limpiar el coche cuanto antes. Pero cuidado: hacerlo mal puede costarte más que la mancha.
No lo laves todavía
La primera pregunta no es cómo lavar el coche, sino cuándo. Y aquí es donde la mayoría se equivoca.
Sales por la mañana, ves el coche cubierto de barro y piensas: "Hoy lo llevo al túnel de lavado". Pero si esta tarde vuelve a llover con calima —y los modelos dicen que el miércoles va a ser precisamente el día con más lluvia de barro—, habrás tirado el dinero y el esfuerzo. A las 24 horas, el coche estará exactamente igual.
La clave es esperar al momento justo: una ventana de al menos 48 horas sin lluvia ni polvo en suspensión. Esta semana, esa ventana no llega hasta el sábado como pronto. En la previsión de lavado del coche lo puedes comprobar para tu zona concreta —cruza lluvia, calima y viento para decirte qué día merece la pena—.
Cómo lavar el coche después de la lluvia de barro (sin destrozar la pintura)
Cuando llegue el momento, sigue estos pasos para no dañar la pintura:
- No frotes en seco. Nunca. Las partículas de polvo sahariano son abrasivas. Si pasas un trapo por la carrocería seca, vas a rayar la pintura como si usaras papel de lija muy fino.
- Aclara primero con abundante agua a presión, sin contacto. Deja que el chorro arrastre el barro antes de tocar la superficie. Si tienes acceso a un compresor de aire (los de gasolinera valen), úsalo antes del agua para eliminar las partículas más gruesas.
- No uses túneles de lavado automáticos con rodillos. Los rodillos arrastran las partículas sobre la pintura y causan microarañazos. Si necesitas un lavado mecánico, busca uno que use cepillos de espuma suave.
- Aplica jabón neutro con una esponja de microfibra, sin presionar. Enjuaga con agua limpia.
- Seca con un paño de microfibra, no al aire. Si lo dejas secar solo, las marcas de agua con barro disuelto quedarán grabadas.
- Limpia los bajos y los pasos de rueda, que es donde más barro se acumula. Con agua a presión es suficiente.
Para las terrazas, ventanas y cristaleras, el mismo principio: aclara primero con agua antes de frotar. El polvo sahariano contiene cuarzo, un mineral más duro que el vidrio, y si frotas en seco puedes rayar la superficie.
¿Es normal que haya tanta calima en España?
Los episodios de polvo sahariano no son ninguna novedad aquí. La Península Ibérica es, junto con Italia y Grecia, la zona de Europa más expuesta a las intrusiones de polvo africano, por simple proximidad geográfica. Cada año se producen entre 10 y 20 episodios significativos de calima en España, concentrados entre febrero y julio.
Lo que sí ha cambiado en los últimos años es la intensidad y la frecuencia de los episodios más severos. Un estudio del CSIC publicado en 2025 confirmó que España sufrió entre 2020 y 2022 las calimas más intensas desde que hay registros instrumentales. Las concentraciones de PM10 durante esos episodios superaron ampliamente los máximos históricos en estaciones del sur y del interior peninsular.
Las causas son complejas y aún se investigan, pero la desertificación progresiva del norte del Sáhara y del Sahel, unida a patrones de circulación atmosférica alterados, parece estar detrás. No se puede atribuir directamente al cambio climático, pero encaja con las proyecciones de los modelos climáticos para la región.
Y sin embargo, la calima también fertiliza
No todo es malo. El polvo sahariano transporta minerales —hierro, fósforo, calcio— que actúan como fertilizante natural. Cuando se deposita en los suelos agrícolas españoles, aporta nutrientes que de otro modo habría que añadir con fertilizantes comerciales. Y cuando cae en el océano Atlántico, el hierro del polvo sahariano alimenta al fitoplancton, la base de la cadena alimentaria marina.
Es una de esas paradojas de la naturaleza: el mismo fenómeno que te llena el coche de barro y te irrita la garganta está fertilizando la selva amazónica (que depende en parte del polvo sahariano para su aporte de fósforo) y alimentando las pesquerías del Atlántico.
¿Cuándo se va?
Los modelos de dispersión de aerosoles del sistema Copernicus CAMS muestran que las concentraciones de polvo empezarán a descender a partir del jueves 6 de marzo en la mayor parte de la Península, a medida que la calima se retire hacia el Mediterráneo oriental.
El viernes y el fin de semana deberíamos ver cielos limpios en la mayor parte de España, coincidiendo con la entrada de aire más frío y limpio por el norte. Eso sí, el Mediterráneo y Baleares podrían conservar restos de calima hasta el sábado.
A partir de ahí, ya sí: lavar el coche, tender la ropa, salir a correr. La vida normal. Pero hasta el viernes, paciencia.
Preguntas frecuentes
¿La calima es peligrosa para la salud?
Para la mayoría de personas sanas, un episodio de calima de pocos días no supone un riesgo grave más allá de irritación leve de ojos y garganta. Sin embargo, para personas con asma, EPOC, alergias respiratorias, niños pequeños y mayores, puede agravar significativamente los síntomas. Las recomendaciones clave son permanecer en interiores, evitar el ejercicio exterior y usar mascarilla FFP2 si se sale.
¿Qué diferencia hay entre calima y niebla?
La niebla está compuesta por gotitas de agua microscópicas y se forma cuando el aire se satura de humedad cerca del suelo. La calima es polvo sólido en suspensión. Visualmente, la niebla es blanca o grisácea y huele a humedad; la calima tiene un tono ocre o amarillento y el aire se siente seco y áspero.
¿Puedo tender la ropa durante la calima?
No es recomendable. El polvo en suspensión se deposita sobre la ropa húmeda y deja manchas pardas difíciles de eliminar. Mejor esperar a que pase el episodio, probablemente a partir del viernes o sábado.
¿Cuándo puedo lavar el coche esta semana?
Lo más inteligente es esperar a que la calima se retire, probablemente a partir del sábado 8 de marzo. Lavar antes del viernes es tirar el dinero, porque es muy probable que vuelva a caer barro. En previsión de lavado del coche puedes mirar qué día pinta bien para tu zona.
¿La lluvia de barro puede dañar la pintura del coche?
Sí, pero no por el barro en sí, sino por cómo lo limpias. Si frotas en seco o usas un túnel de lavado con rodillos, las partículas de cuarzo del polvo sahariano actúan como abrasivo fino y rayan la pintura. La clave es aclarar siempre primero con abundante agua a presión antes de tocar la superficie.
¿Cuántos episodios de calima hay al año en España?
Entre 10 y 20 episodios significativos al año, concentrados principalmente entre febrero y julio. Los más intensos suelen coincidir con configuraciones atmosféricas que favorecen el transporte de polvo desde el Sáhara: depresiones al sur de la Península o flujos del sur persistentes.
¿Afecta la calima a las placas solares?
Sí. El polvo sahariano reduce la producción fotovoltaica al depositarse sobre los paneles, disminuyendo la transmitancia de la luz. Durante episodios intensos, la pérdida de producción puede alcanzar el 15-25 %. Conviene limpiar los paneles con agua (sin frotar en seco, igual que con el coche) una vez pase la calima.

