Qué es la calima
La calima es un fenómeno de litometeoros consistente en la suspensión de partículas sólidas muy finas (polvo, arena, ceniza volcánica, sales marinas, contaminantes) en la atmósfera que reduce la visibilidad horizontal por debajo de 5-10 km y da al cielo un aspecto turbio, blanquecino o amarillento. En España se asocia principalmente al polvo sahariano, pero también puede ser de origen urbano-industrial.
Tipos de calima
Se distinguen dos tipos principales: la calima seca tipo A (polvo mineral, partículas > 1 μm) de origen desértico o agrícola, y la calima tipo B (partículas < 1 μm, humo, contaminantes) de origen industrial o por incendios forestales. En España, la calima sahariana es la más frecuente, con episodios que tiñen el cielo de tonos ocres o rojizos y depositan polvo visible sobre todas las superficies.
Frecuencia y distribución en España
Canarias experimenta calima sahariana más de 30 días al año por su proximidad al Sahara. En la Península, los episodios más intensos ocurren entre febrero y julio, afectando primero al sureste y pudiendo extenderse a toda España. La entrada de polvo sahariano se canaliza típicamente con flujos de sur o sureste asociados a borrascas al oeste de la Península.
Impactos en salud y economía
La calima eleva las concentraciones de PM10 y PM2.5 superando los límites legales de calidad del aire, agrava enfermedades respiratorias, reduce la producción fotovoltaica por ensuciamiento de paneles (5-30%), afecta a la aviación (reducción de visibilidad) y genera gastos de limpieza. Los depósitos de polvo también fertilizan suelos y ecosistemas marinos con hierro y fósforo.