Tres meses con el paraguas en la mano
Quien haya salido de casa este invierno sin chubasquero sabe de lo que hablamos. Da igual que vivas en Vigo —donde la lluvia no es noticia— o en Córdoba —donde sí lo es—: entre diciembre y febrero ha llovido en todas partes, con una insistencia que no veíamos desde hace años.
AEMET publicó el 12 de marzo su balance oficial del invierno meteorológico (el trimestre diciembre-enero-febrero) y lo resumió en dos calificativos: muy cálido y muy húmedo. Vamos a ver qué hay detrás de esas dos etiquetas, con los datos sobre la mesa y sin más dramatismo del necesario.
Los números del trimestre
La temperatura media en la España peninsular fue de 7,6 °C, un grado por encima del promedio del periodo de referencia (1991-2020). En la clasificación histórica, es el noveno invierno más cálido desde que hay registros fiables (1961). Ninguno de los tres meses fue frío.
En precipitación, la media peninsular alcanzó 323,2 mm, el 171 % del valor normal. Ha llovido casi el doble de lo que toca. Eso coloca a este invierno como el octavo más lluvioso de la serie y el tercero de lo que llevamos de siglo, por detrás de 2009-2010 y 2000-2001.
| Indicador | Valor observado | Referencia 1991-2020 | Anomalía |
|---|---|---|---|
| Temperatura media | 7,6 °C | 6,6 °C | +1,0 °C |
| Precipitación media | 323,2 mm | 189 mm | 171 % |
| Carácter térmico | Muy cálido | — | 9.º más cálido desde 1961 |
| Carácter pluviométrico | Muy húmedo | — | 8.º más lluvioso desde 1961 |
Fuente: AEMET, resumen climatológico del invierno 2025-2026.
Mes a mes: tres personalidades distintas
Lo que hace interesante este invierno es que cada mes ha ido a lo suyo. No ha sido una masa uniforme de agua y calor.
Diciembre: lluvias sin estridencias
Diciembre fue cálido —medio grado por encima de lo normal— y húmedo en el conjunto de la Península, pero sin la intensidad de lo que vendría después. Los embalses, que venían de un otoño con niveles bajos, empezaron a notar los aportes. A 3 de diciembre la reserva hídrica estaba en el 54 % (30.274 hm³).
Fue un mes que pasó relativamente desapercibido. Los suelos se fueron empapando poco a poco, preparando sin que nadie se diera cuenta el terreno para lo de enero.
Enero: el mes del agua
Aquí cambió todo. La precipitación media llegó a 119,3 mm, un 85 % por encima de lo habitual. Desde 2001 no se veía un enero tan lluvioso en España; en la serie completa desde 1961, es el séptimo más húmedo.
Y lo curioso: en temperaturas, enero fue de manual. La media fue de 6,0 °C, clavada en el valor normal. Un mes térmicamente anodino pero con una cantidad de agua que no cuadraba con nada habitual.
Algunos acumulados mensuales dan una idea de la dimensión:
| Estación | Precipitación en enero | Contexto |
|---|---|---|
| Ceuta | 411,2 mm | Récord de la serie (desde 2009) |
| Vigo / aeropuerto | 399,1 mm | — |
| Santiago de Compostela | 389,3 mm | — |
| Pontevedra | 385,6 mm | Récord de la serie (desde 1986) |
Fuente: AEMET, resumen climatológico de enero 2026.
El carácter muy húmedo se extendió por la Meseta Norte, el valle del Guadalquivir, Castilla-La Mancha, Extremadura y buena parte del noreste. Fue el mes en que la sucesión de borrascas atlánticas empezó a encadenarse sin respiro.
Febrero: calor fuera de sitio y más lluvia
Febrero mantuvo el ritmo de lluvias pero añadió algo que enero no tenía: calor. Demasiado para ser febrero.
La temperatura media fue de 9,5 °C, 2,4 °C por encima del promedio. Es el cuarto febrero más cálido desde 1961. El episodio más llamativo se dio entre el 21 y el 28, con máximas que en muchas zonas del interior no parecían de invierno.
En precipitación, los acumulados rondaron 2,5 veces el valor normal: quinto febrero más lluvioso de la serie y segundo del siglo XXI.
Si sumamos enero y febrero juntos, el resultado es que el primer bimestre de 2026 ha sido el más lluvioso en 47 años. Desde 1979 no se acumulaba tanta agua entre el 1 de enero y el 28 de febrero.
Las 19 borrascas que han marcado la temporada
Detrás de esos milímetros hay nombres propios. Muchos. El sistema de nomenclatura conjunta que AEMET, Météo-France y el IPMA llevan usando desde 2017 nunca había sido sometido a una prueba así.
De Alice (octubre de 2025) a Therese (marzo de 2026), van 19 borrascas de gran impacto. El récord anterior era de 17, de la temporada 2023-2024. Y lo hemos superado en marzo, con la temporada a medio camino de acabar. AEMET tuvo que preparar una lista de reserva con cinco nombres adicionales por si la original —que tiene 21— se quedaba corta.
Lo que ha hecho especial este invierno no ha sido la fuerza individual de cada borrasca. La mayoría han sido normales en intensidad. Lo que no ha sido normal es la cadencia: una detrás de otra, con dos o tres días de tregua entre ellas. Esa insistencia es la que ha convertido un invierno lluvioso en un invierno fuera de lo común.
¿A qué se debe tanta borrasca seguida?
A un patrón atmosférico que se ha repetido durante semanas: la Oscilación del Atlántico Norte (NAO) ha estado en fase negativa, el anticiclón de las Azores se ha mantenido debilitado y la corriente en chorro se ha canalizado por latitudes más bajas de lo habitual. El resultado ha sido un pasillo directo desde el Atlántico hasta la Península, sin obstáculo que desviara las borrascas hacia el norte como suele pasar. Lo contamos con más detalle en este análisis.
Los embalses: del 54 % al 83 % en tres meses
Si tuviéramos que elegir un solo dato para contar este invierno, probablemente sería la evolución de la reserva hídrica.
A principios de diciembre, los embalses estaban al 54 % de su capacidad (30.274 hm³). A 25 de marzo, al 83,3 % (46.677 hm³). Casi 30 puntos de subida en poco más de tres meses.
| Fecha | Reserva | Volumen |
|---|---|---|
| 3 diciembre 2025 | 54,0 % | 30.274 hm³ |
| Mediados de enero 2026 | 56,9 % | 31.865 hm³ |
| Finales de febrero 2026 | 83,0 % | — |
| 25 marzo 2026 | 83,3 % | 46.677 hm³ |
Fuente: MITECO, informes semanales de la reserva hídrica.
Las cuencas de Cataluña, Guadalquivir, Tajo y Guadiana han llegado a estar hasta 40 puntos por encima de lo habitual para la época. Pero la cuenca del Segura sigue por debajo del 50 %, un recordatorio de que un invierno húmedo no arregla un déficit estructural que lleva años acumulándose.
El volumen almacenado supera en más de 13.000 hm³ la media de los últimos diez años (33.386 hm³). Los datos embalse a embalse los puedes consultar en nuestra sección de embalses.
Consulta niveles, porcentajes y evolución histórica de los más de 370 embalses de España, actualizados semanalmente: estado de los embalses en tiempo real.
Lo que ha pagado el campo
Toda esa agua que ha llenado pantanos y ríos también ha encharcado campos. Y un campo encharcado durante semanas no produce: pudre.
Según Agroseguro, más de 120.000 hectáreas fueron declaradas siniestradas entre noviembre de 2025 y febrero de 2026. Son un 250 % más que en el mismo periodo del año anterior. Los cultivos que peor lo han pasado han sido el olivar —con un 30 % de la cosecha aún en el árbol cuando llegaron las peores borrascas—, los frutos rojos, las hortalizas y los cítricos.
El Gobierno aprobó el Real Decreto-ley 5/2026 con medidas urgentes para Andalucía y Extremadura, las dos comunidades más golpeadas. La Junta de Andalucía activó 685 millones de euros en ayudas directas al sector agrario por los daños causados entre el 10 de noviembre y el 9 de febrero.
España necesita agua, sí. Pero tres meses de lluvias concentradas no equivalen a un año de precipitaciones bien repartidas. La distribución temporal importa tanto como la cantidad total.
¿Qué nos dice este invierno sobre lo que viene?
Sería fácil coger un dato aislado y sacar conclusiones grandilocuentes. Pero conviene ir con cuidado.
España ha tenido inviernos muy húmedos antes: 1996, 2001, 2010. Lo que los estudios recientes apuntan es que la variabilidad se está amplificando. Los inviernos secos tienden a ser más secos; los húmedos, más húmedos. Los ríos atmosféricos que alimentan los frentes están transportando entre un 5 % y un 10 % más de humedad que hace treinta años, según trabajos publicados en Nature Climate Change.
Hay otro dato que no conviene pasar por alto: este es el sexto invierno más cálido del siglo XXI en España. La anomalía de febrero (+2,4 °C) es llamativa, y no hemos tenido una sola ola de frío en todo el trimestre. Es algo que ya se ha repetido en tres de los últimos inviernos.
Primavera 2026: con los suelos empapados
La previsión estacional de AEMET para la primavera apunta a temperaturas por encima de lo normal y precipitaciones en torno a la media o ligeramente por encima. La Niña sigue ahí, aunque debilitándose.
Lo que sí parece claro es que los suelos saturados van a condicionar las próximas semanas. Cualquier episodio de lluvias sobre un terreno que ya no absorbe más agua va a tener efectos amplificados. Y con una Semana Santa en la que AEMET avisa de frío y posible nieve desde el Domingo de Ramos, la transición a la primavera no pinta tranquila.
Preguntas frecuentes
¿Ha sido el invierno más lluvioso de la historia?
No. Según AEMET ha sido el octavo más lluvioso desde 1961 y el tercero del siglo XXI, por detrás de 2009-2010 y 2000-2001. Lo que lo distingue es la concentración de las lluvias en enero y febrero, y el récord de borrascas nombradas.
¿Los embalses están llenos en toda España?
La media nacional está en el 83,3 %, pero las diferencias entre cuencas son grandes. Cataluña, País Vasco y las cuencas atlánticas están en niveles altos. La cuenca del Segura sigue por debajo del 50 %.
¿Se ha acabado la sequía?
Depende de dónde. Un invierno húmedo no resuelve un déficit hídrico que lleva años acumulándose. Además, buena parte del agua ha escurrido rápido por suelos ya saturados, sin recargar los acuíferos más profundos.
¿Cuántas borrascas con nombre ha habido?
19, desde octubre de 2025 hasta marzo de 2026. Es el récord absoluto desde que AEMET, Météo-France y el IPMA empezaron a nombrar borrascas conjuntamente en 2017.
¿El cambio climático explica este invierno?
No se puede achacar un invierno concreto al cambio climático. Lo que la ciencia señala es que el calentamiento amplifica la variabilidad: las aguas más cálidas del Atlántico inyectan más energía a las borrascas, y los episodios húmedos tienden a ser más intensos cuando se dan.
Datos de AEMET (resúmenes climatológicos mensuales y estacional), MITECO (informes semanales de reserva hídrica) y Agroseguro (declaraciones de siniestros agrarios). Última actualización: 31 de marzo de 2026.

