¿Qué es la aberración cromática atmosférica?
La aberración cromática atmosférica es el fenómeno por el cual la atmósfera separa los colores de la luz blanca de un astro debido a la refracción diferencial. Al igual que un prisma de vidrio descompone la luz blanca en sus colores componentes, la atmósfera terrestre refracta la luz azul ligeramente más que la roja. El efecto es imperceptible cuando un astro está alto en el cielo, pero se vuelve significativo cerca del horizonte, donde el camino óptico es mucho mayor.
Mecanismo físico
El índice de refracción del aire varía con la longitud de onda: es ligeramente mayor para la luz azul (longitud de onda corta) que para la luz roja (longitud de onda larga). Esto significa que la refracción atmosférica eleva la imagen azul de un astro ligeramente más que la imagen roja. Para una estrella o el Sol cerca del horizonte, la diferencia de elevación entre la imagen azul y la roja puede alcanzar 0,5-1 segundo de arco. El resultado es que el borde superior del disco aparece azulado o verdoso y el borde inferior rojizo.
El rayo verde y la aberración cromática
El famoso rayo verde es una consecuencia directa de la aberración cromática atmosférica. En el momento en que el Sol se pone por el horizonte, la imagen roja desaparece primero (está ligeramente más baja) y la imagen verde-azulada es la última en ser visible. Si la atmósfera está limpia y estable, este último destello puede verse como un breve resplandor verde. La imagen azul es más refractada aún, pero normalmente queda extinguida por la dispersión de Rayleigh, por lo que el verde es el último color visible.
Impacto en astronomía
En astronomía observacional, la aberración cromática atmosférica es una limitación real para la fotografía de objetos cercanos al horizonte. Las estrellas y planetas bajos muestran una dispersión vertical de colores que produce imágenes borrosas y multicolor. En telescopios grandes, se emplean correctores de dispersión atmosférica (ADC) que consisten en prismas variables que compensan la dispersión introducida por la atmósfera, restaurando la imagen puntual del astro.