¿Qué es un arcoíris doble?
El arcoíris doble es un fenómeno óptico en el que se observan dos arcos de colores concéntricos en el cielo. El arco interior es el arcoíris primario, más brillante, con el rojo en el exterior y el violeta en el interior. El arco exterior es el arcoíris secundario, más tenue y ancho, con el orden de colores invertido: violeta en el exterior y rojo en el interior. Entre ambos arcos existe una franja de cielo notablemente más oscura conocida como la banda de Alejandro.
¿Cómo se forma?
El arcoíris primario se produce cuando la luz solar entra en una gota de lluvia, se refracta, se refleja una vez en la cara interior de la gota y se refracta de nuevo al salir, con un ángulo de desviación mínima de aproximadamente 42°. El arcoíris secundario se forma de manera análoga, pero con dos reflexiones internas dentro de la gota en lugar de una. Esta segunda reflexión invierte el orden de los colores y provoca una mayor pérdida de intensidad luminosa, lo que explica que el arco secundario sea más débil y difuso.
La banda de Alejandro, nombrada en honor al filósofo griego Alejandro de Afrodisias que la describió en el siglo III, es oscura porque en esa zona angular ninguna luz reflejada por las gotas llega al observador. Fuera del arco primario y dentro del secundario, sí existe luz dispersada que ilumina el cielo, pero entre ambos hay una zona de sombra óptica.
Condiciones de observación
Para ver un arcoíris doble se necesitan las mismas condiciones que para el arcoíris simple, pero con gotas de lluvia abundantes y de tamaño relativamente grande (más de 1 mm de diámetro), ya que las gotas grandes producen arcos más vívidos. La luz solar debe ser intensa y el Sol debe estar bajo en el horizonte (menos de 42°). Las mejores oportunidades se dan durante chubascos vespertinos con claros que permitan la entrada de luz solar directa. En ocasiones extraordinarias, se han observado incluso arcoíris terciarios y cuaternarios, aunque son extremadamente raros.