¿Qué es un centro de acción?
Los centros de acción son sistemas de presión de gran escala, semipermanentes, que actúan como los engranajes principales de la circulación atmosférica global. Se les llama así porque su posición e intensidad determinan, en gran medida, el tiempo y el clima de las regiones que influencian. A diferencia de las borrascas y anticiclones migratorios que pasan en unos días, los centros de acción persisten durante meses o incluso durante todo el año, aunque su intensidad y posición oscilan estacionalmente.
Principales centros de acción que afectan a la Península Ibérica
El anticiclón de las Azores es el centro de acción más importante para el clima de España. En verano se refuerza y se desplaza hacia el norte, bloqueando el paso de las borrascas atlánticas y proporcionando el tiempo seco y soleado característico del estío ibérico. En invierno se debilita y retrocede hacia el sur, permitiendo la entrada de perturbaciones. La depresión de Islandia, situada en el Atlántico norte, es la fuente de las borrascas que afectan al norte y noroeste peninsular, especialmente en otoño e invierno. La baja térmica sahariana, formada por el intenso calentamiento estival del desierto, contribuye a las advecciones de aire cálido y polvo africano que afectan al sur de España.
Oscilación del Atlántico Norte (NAO)
La relación entre el anticiclón de las Azores y la depresión de Islandia se cuantifica mediante el índice NAO (Oscilación del Atlántico Norte). Cuando la NAO es positiva (Azores fuerte, Islandia profunda), los vientos del oeste son intensos y las borrascas siguen una trayectoria más al norte, dejando a la Península Ibérica con tiempo seco. Cuando la NAO es negativa, las borrascas descienden de latitud y afectan de lleno a España y Portugal, trayendo inviernos lluviosos. El índice NAO es uno de los mejores predictores estacionales del régimen de lluvias en la mitad oeste peninsular.
Centros de acción a escala global
Además de los que afectan a España, existen otros centros de acción fundamentales: el anticiclón del Pacífico Norte, la baja de las Aleutianas, los anticiclones subtropicales del hemisferio sur, la zona de convergencia intertropical (ZCIT) y el monzón asiático. Estos sistemas forman una red interconectada que redistribuye calor y humedad por todo el planeta y cuyas oscilaciones (El Niño, NAO, AO) modulan el clima a escala interanual.