¿Qué es el monzón?
El monzón es un sistema de circulación atmosférica estacional caracterizado por una inversión periódica de los vientos dominantes, que genera una alternancia marcada entre una estación húmeda (con lluvias abundantes) y una estación seca. Aunque el término se asocia principalmente con Asia, existen sistemas monzónicos en otros continentes, incluidas variantes que afectan al Mediterráneo occidental.
La palabra proviene del árabe «mawsim» (estación), y fue adoptada por navegantes y comerciantes que aprovechaban la regularidad de estos vientos para sus travesías marítimas entre África, Arabia y la India.
¿Cómo funciona el monzón?
El mecanismo del monzón se basa en el calentamiento diferencial entre los continentes y los océanos. Durante el verano, las grandes masas continentales (especialmente la meseta tibetana y el subcontinente indio) se calientan mucho más rápido que el océano, creando una zona de baja presión sobre tierra. El aire húmedo oceánico es atraído hacia esta baja presión, produciendo precipitaciones intensas al ascender y enfriarse.
En invierno, el proceso se invierte: el continente se enfría más rápido que el mar, generando alta presión continental. Los vientos soplan desde tierra hacia el océano, trayendo una estación seca y fría.
El monzón asiático de verano es el más potente del planeta. El calentamiento de la meseta tibetana —a más de 4 500 m de altitud— actúa como una enorme fuente de calor que intensifica la circulación monzónica. Las lluvias resultantes son extraordinarias: Cherrapunji, en el noreste de India, recibe más de 11 000 mm anuales, uno de los registros más altos del mundo.
Tipos de monzón
El monzón del sur de Asia es el más conocido e intenso. Afecta a India, Bangladés, Sri Lanka, Myanmar y el sudeste asiático entre junio y septiembre, aportando el 70-80 % de la precipitación anual de estas regiones. Su llegada marca el inicio de la temporada agrícola y es vital para los cultivos de arroz.
El monzón del este de Asia afecta a China, Japón y Corea, con un frente de lluvias (el «Mei-Yu» o «Baiu») que avanza gradualmente desde el sur de China hacia Japón entre mayo y julio.
El monzón de África occidental trae las lluvias del verano al Sahel, determinando la supervivencia de millones de personas que dependen de la agricultura de secano.
El monzón de Norteamérica afecta al suroeste de Estados Unidos y el norte de México entre julio y septiembre, con tormentas convectivas vespertinas.
¿Afecta el monzón a España?
España no experimenta un monzón clásico, pero la circulación monzónica africana influye indirectamente en el clima peninsular. En verano, la expansión hacia el norte del anticiclón subtropical (ligada a la celda de Hadley y el calentamiento del Sáhara) refuerza la estabilidad y sequía estival mediterránea. Además, las perturbaciones residuales del monzón africano pueden alimentar episodios de lluvias intensas en el Mediterráneo occidental a finales de verano e inicio del otoño.
Importancia del monzón
El monzón asiático afecta directamente a más de 2 000 millones de personas. Su regularidad o irregularidad determina cosechas, disponibilidad de agua, inundaciones, sequías y migraciones. El cambio climático está alterando los patrones monzónicos, con proyecciones de monzones más intensos pero más erráticos, lo que incrementa el riesgo de eventos extremos.