¿Qué es la sequía?
La sequía es un periodo prolongado de precipitación significativamente inferior a la media climática de una zona. A diferencia de otros fenómenos extremos, la sequía se desarrolla lentamente, puede durar meses o años y sus impactos se acumulan progresivamente.
¿Cómo funciona?
La sequía tiene múltiples dimensiones. La sequía meteorológica es la falta de precipitación respecto a la media. La sequía agrícola se produce cuando el suelo no tiene humedad suficiente para los cultivos. La sequía hidrológica ocurre cuando ríos, embalses y acuíferos están por debajo de sus niveles normales. La sequía socioeconómica es cuando la escasez de agua afecta a las actividades humanas.
En España, las sequías están ligadas a patrones atmosféricos persistentes, especialmente el bloqueo anticiclónico: cuando un anticiclón se instala sobre la Península e impide el paso de borrascas atlánticas durante semanas o meses. El calentamiento global intensifica las sequías al aumentar la evapotranspiración.
Los índices más usados son el SPI (Índice Estandarizado de Precipitación) y el SPEI (que también considera la evapotranspiración).
¿Por qué es importante?
España es el país de Europa occidental más afectado por las sequías. La sequía de 2022-2024 dejó embalses por debajo del 25 % en Cataluña y Andalucía. La agricultura (80 % del consumo de agua) sufre enormes pérdidas, los incendios forestales aumentan y los ecosistemas se degradan.
Ejemplos prácticos
- Embalses españoles: Snowy muestra el estado de los embalses en tiempo real. En sequías, la capacidad baja del 60 % medio al 25-30 %, activando restricciones.
- Sequía y calor: las sequías amplifican las olas de calor. Un suelo seco no puede refrigerarse por evaporación, alcanzándose temperaturas más extremas.
- Ciclo vicioso: la falta de lluvia seca el suelo, que refleja más radiación, calentando la atmósfera y reduciendo la formación de nubes, lo que perpetúa la sequía.