¿Qué es la divergencia en altura?
La divergencia en altura se produce cuando los flujos de aire en los niveles superiores de la atmósfera (típicamente entre 300 y 200 hPa, unos 9-12 km de altitud) se dispersan alejándose de una zona. Esta evacuación de masa en altura crea un "vacío parcial" que succiona aire desde niveles inferiores, generando corrientes ascendentes a gran escala. Es el complemento indispensable de la convergencia en superficie para el funcionamiento de los sistemas de baja presión.
Cómo se genera
La divergencia en altura se asocia principalmente a la configuración de la corriente en chorro. En las zonas de difluencia (donde el flujo se abre en abanico) y en el cuadrante delantero izquierdo de un máximo de viento del jet stream, se produce divergencia significativa. También se genera en las dorsales (crestas de altas presiones en altura) y en las zonas de curvatura anticiclónica del flujo. Los meteorólogos analizan los mapas de vorticidad en 300 hPa para localizar estas áreas: donde la vorticidad aumenta corriente abajo (advección de vorticidad ciclónica), se produce divergencia en altura.
Relación con el desarrollo de borrascas
La divergencia en altura es el verdadero motor de las borrascas profundas. Cuando la divergencia en niveles altos supera la convergencia en superficie, se evacúa más masa de aire por arriba de la que entra por abajo, y la presión en superficie desciende: la borrasca se profundiza. Este es el mecanismo fundamental de la ciclogénesis (formación de borrascas). Las borrascas explosivas (ciclogénesis explosiva), que se profundizan más de 24 hPa en 24 horas, se producen cuando hay una divergencia en altura excepcionalmente intensa asociada a un jet stream potente.
Importancia en la predicción
En la práctica de la predicción meteorológica, analizar la divergencia en altura es fundamental para anticipar qué borrascas se van a intensificar y cuáles van a debilitarse. Los mapas de 300 hPa y las cartas de vorticidad son herramientas básicas para este análisis. En España, las borrascas que llegan al Atlántico peninsular a menudo se intensifican cuando coinciden con una zona de fuerte divergencia en el chorro polar, produciendo temporales de viento y lluvia.