¿Qué es la termometría?
La termometría es la ciencia de la medición de la temperatura. Comprende el estudio de las escalas termométricas (Celsius, Fahrenheit, Kelvin), los principios físicos en los que se basan los termómetros (dilatación térmica, resistencia eléctrica, radiación infrarroja, termoelectricidad), las técnicas de calibración y los protocolos de instalación y mantenimiento de los instrumentos. En meteorología, la termometría es una disciplina fundamental porque la precisión de los datos de temperatura condiciona la calidad de los pronósticos y los análisis climáticos.
Evolución histórica de los instrumentos
Los primeros termómetros (siglo XVII) se basaban en la dilatación de líquidos como el alcohol y el mercurio dentro de un tubo capilar. El termómetro de mercurio, perfeccionado por Fahrenheit en 1714, fue el estándar meteorológico durante siglos por su precisión y estabilidad. Sin embargo, el mercurio es tóxico, y su uso se ha eliminado progresivamente en favor de sensores electrónicos. Las estaciones meteorológicas modernas utilizan termómetros de resistencia de platino (Pt100, Pt1000) que miden la temperatura a través de la variación de resistencia eléctrica del platino, con precisiones de ±0,1 °C o mejores.
Termometría meteorológica moderna
La medición meteorológica de la temperatura sigue protocolos estrictos establecidos por la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El sensor debe estar instalado a 1,5 metros del suelo sobre superficie natural (césped), dentro de una garita o pantalla meteorológica que proteja de la radiación solar directa, la lluvia y el viento excesivo, mientras permite la ventilación natural. Las garitas de aspiración forzada mejoran la precisión al eliminar el calentamiento por radiación. La cadena de medida (sensor → convertidor → registrador → transmisión) debe calibrarse periódicamente contra patrones trazables.
Termometría remota
La teledetección permite medir la temperatura a distancia. Los satélites meteorológicos miden la temperatura de la superficie del mar y la tierra mediante radiómetros infrarrojos, y la temperatura del aire en diferentes niveles mediante sondadores de microondas. Los radiómetros terrestres y los RASS (Radio Acoustic Sounding System) miden perfiles de temperatura desde el suelo. Estas técnicas complementan a los termómetros in situ y permiten cubrir zonas sin estaciones meteorológicas, como los océanos y regiones remotas.