¿Qué es un aerosol atmosférico?
Los aerosoles atmosféricos son partículas microscópicas suspendidas en el aire. Pueden ser naturales (polvo mineral, sal marina, ceniza volcánica, polen) o antropogénicas (hollín de combustión, sulfatos industriales, partículas agrícolas).
¿Cómo afectan al clima?
Los aerosoles tienen efectos complejos y opuestos:
- Efecto directo: dispersan y absorben radiación solar. La mayoría (sulfatos, sal) enfrían al reflejar luz solar. El hollín (black carbon) calienta al absorberla.
- Efecto indirecto: actúan como núcleos de condensación de nubes (CCN). Más aerosoles = más gotas pequeñas = nubes más brillantes y duraderas = enfriamiento (efecto Twomey).
En conjunto, los aerosoles producen un enfriamiento neto que ha enmascarado parte del calentamiento por gases de efecto invernadero.
¿Por qué es importante?
La incertidumbre sobre los aerosoles es la mayor fuente de error en las proyecciones climáticas. Paradójicamente, la reducción de la contaminación por aerosoles (beneficiosa para la salud) podría acelerar el calentamiento al eliminar su efecto de enfriamiento.
Ejemplos prácticos
- Calima sahariana: el polvo del Sahara transportado sobre España es un aerosol natural que reduce la visibilidad, enrojece los atardeceres y deposita polvo en superficies.
- Volcanes: las erupciones inyectan aerosoles de sulfato en la estratosfera, enfriando el planeta temporalmente (Pinatubo 1991: -0,5 °C durante 2 años).