¿Qué es una alta de bloqueo?
Una alta de bloqueo (o anticiclón de bloqueo) es un centro de alta presión anormalmente persistente que se instala en latitudes donde normalmente fluyen las borrascas del chorro polar (50°-65° N). Al actuar como un obstáculo, desvía el flujo zonal del oeste y obliga a las borrascas a rodear el anticiclón por el norte o por el sur. El resultado es una alteración profunda del patrón meteorológico que puede durar desde varios días hasta varias semanas, a veces incluso más de un mes.
Mecanismo y configuraciones típicas
El bloqueo se produce cuando una dorsal (cresta de alta presión en niveles medios) se amplifica tanto que se separa del flujo zonal y forma una alta cerrada o un patrón omega (la letra griega Ω). Existen varias configuraciones: el bloqueo tipo omega (una gran dorsal flanqueada por dos vaguadas), el bloqueo tipo dipolo (alta al norte y baja al sur, o viceversa), y el bloqueo tipo Rex (alta al norte y baja al sur dispuestas meridionalmente). Estos patrones son cuasi-estacionarios gracias a la retroalimentación entre la anomalía de vorticidad potencial y el flujo del chorro.
Impacto en el clima de España
Cuando una alta de bloqueo se instala sobre Europa occidental o las islas Británicas, las borrascas atlánticas son desviadas hacia Escandinavia o hacia el Mediterráneo. Si el bloqueo se sitúa al norte de España, puede producir sequías prolongadas en la Península al impedir la llegada de frentes. Si se sitúa más al noreste, puede canalizar aire frío del norte o del este hacia España, provocando entradas de aire continental muy frío. Algunos de los episodios de sequía más graves de España están asociados a bloqueos anticiclónicos persistentes durante el invierno.
Predictibilidad y cambio climático
Los bloqueos son uno de los fenómenos más difíciles de predecir para los modelos numéricos. Su inicio y su duración son notoriamente impredecibles más allá de 5-7 días. Hay un debate activo sobre si el cambio climático y la amplificación ártica están aumentando la frecuencia de los bloqueos en el hemisferio norte, lo que tendría consecuencias importantes para la frecuencia de eventos extremos como olas de calor, sequías y olas de frío prolongadas.