¿Qué es la cellisca?
La cellisca es una precipitación mixta de lluvia y nieve menuda, típica de las montañas españolas en épocas de transición. Se produce cuando la temperatura ronda los 0-2 °C y los copos de nieve se mezclan con gotas de agua fría, generando una cortina densa y desapacible. Es un término tradicional del español peninsular, especialmente arraigado en las zonas rurales de Castilla y León, Aragón y Navarra.
¿Cómo se produce?
La cellisca se origina cuando una masa de aire frío desciende la cota de nieve hasta niveles cercanos al observador. En la atmósfera, la precipitación comienza como nieve en las capas altas, pero al atravesar una estrecha capa con temperatura ligeramente superior a 0 °C, parte de los copos se funde parcialmente mientras otros permanecen intactos.
El resultado es una mezcla heterogénea: copos pequeños y compactos, gotas de agua fría y cristales de hielo a medio fundir. A diferencia de la aguanieve, donde los copos se funden más uniformemente, la cellisca se caracteriza por una nieve más menuda y entremezclada, a menudo impulsada por el viento, lo que le da un carácter especialmente desagradable.
Las condiciones meteorológicas que favorecen la cellisca son las entradas de aire polar marítimo en otoño y primavera, cuando la cota de nieve fluctúa entre los 800 y los 1.200 metros en la Península. Los frentes fríos activos con fuerte componente de noroeste son especialmente propensos a producir cellisca en las mesetas y los piedemontes.
¿Por qué es importante?
La cellisca es un indicador de que las condiciones están en el límite entre lluvia y nieve. Para pastores, agricultores y montañeros, la cellisca señala que la nieve puede cuajar en cualquier momento si la temperatura desciende un par de grados. Es una señal de alerta natural.
En la ganadería de montaña, la cellisca persistente combinada con viento puede provocar hipotermia en el ganado, ya que la mezcla de agua y nieve empapa el pelaje y el viento acelera la pérdida de calor. Históricamente, los pastores trashumantes temían la cellisca más que la nieve seca.
Para el montañismo, la cellisca reduce drásticamente la visibilidad, empapa la ropa y el material, y puede convertir los senderos en superficies resbaladizas. Es una de las condiciones más incómodas que se pueden encontrar en la montaña española.
¿Dónde se da?
La cellisca es particularmente frecuente en las cordilleras ibéricas durante las estaciones intermedias. La Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico, los Pirineos y el Sistema Central la experimentan con regularidad entre octubre y mayo.
- Cordillera Cantábrica: las entradas de noroeste producen cellisca abundante en los puertos de montaña entre 1.000 y 1.500 metros de altitud.
- Meseta norte: ciudades como Burgos, Soria y Segovia experimentan cellisca varias veces al año cuando los frentes fríos barren la meseta.
- Pirineos: en los valles pirenaicos entre 800 y 1.200 metros, la cellisca es la forma de precipitación más habitual durante los meses de transición.