¿Qué es la circulación de Hadley?
La circulación de Hadley es la celda de circulación atmosférica más grande y potente del planeta. Se extiende desde la zona ecuatorial hasta aproximadamente los 30° de latitud en ambos hemisferios. Fue descrita por primera vez por George Hadley en 1735 para explicar la existencia de los vientos alisios. Esta celda transporta enormes cantidades de calor desde los trópicos hacia latitudes medias, redistribuyendo la energía que el Sol deposita de forma desigual sobre la Tierra.
¿Cómo funciona?
El mecanismo es conceptualmente sencillo. En la zona ecuatorial, la intensa radiación solar calienta la superficie, que a su vez calienta el aire en contacto con ella. Este aire cálido y cargado de humedad asciende vigorosamente, formando grandes cumulonimbos y las abundantes lluvias tropicales. Al alcanzar la tropopausa (unos 15-18 km en los trópicos), el aire se desplaza hacia los polos en la alta troposfera. A medida que avanza hacia latitudes de 25°-30°, se enfría por radiación, se vuelve más denso y desciende, creando los cinturones subtropicales de alta presión donde se sitúan los grandes desiertos del mundo (Sahara, Arabia, Kalahari). El aire seco que desciende retorna en superficie hacia el ecuador como vientos alisios, cerrando el ciclo.
Influencia en el clima global
La celda de Hadley determina la distribución de los climas tropicales y subtropicales. La rama ascendente coincide con la franja de selvas tropicales y monzones, mientras que la rama descendente genera los desiertos subtropicales. En España, la influencia de la rama descendente de la celda de Hadley se manifiesta en verano cuando el anticiclón de las Azores, reforzado por la subsidencia subtropical, se extiende sobre la Península, trayendo tiempo seco y caluroso. El cambio climático está expandiendo la celda de Hadley hacia los polos, lo que podría desplazar los cinturones de aridez hacia latitudes más altas.
Relación con otros fenómenos
La Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) marca la rama ascendente de la celda de Hadley y se desplaza estacionalmente siguiendo al Sol, alcanzando su posición más septentrional en julio y más meridional en enero. Este desplazamiento condiciona las estaciones húmedas y secas de los trópicos. Los vientos alisios generados por la celda de Hadley también impulsan las corrientes oceánicas superficiales y son un factor clave en la dinámica del fenómeno de El Niño.