¿Qué es el efecto seeder-feeder?
El efecto seeder-feeder (sembradora-alimentadora) es un mecanismo atmosférico que explica por qué la precipitación en zonas montañosas puede ser mucho mayor de lo que cabría esperar solo por el efecto orográfico directo. Se produce cuando dos capas de nubes interactúan: una nube alta de tipo estratiforme o frontal (la nube seeder) genera precipitación ligera que cae a través de una nube baja orográfica (la nube feeder), adherida a la ladera de la montaña. La precipitación que atraviesa la nube baja captura las gotículas de esta nube alimentadora, aumentando considerablemente la cantidad de agua que llega al suelo.
¿Cómo funciona el mecanismo?
El proceso se desarrolla en tres fases. Primero, una nube media o alta (altoestratos, nimboestratos) asociada a un frente o borrasca genera precipitación que comienza a caer. Segundo, al mismo tiempo, el flujo húmedo que asciende por la ladera de la montaña forma una capa de nube baja (estrato orográfico) pegada al terreno, cargada de gotículas pero que por sí sola no produciría precipitación significativa. Tercero, los copos de nieve o gotas que caen desde la nube alta barren las gotículas de la nube baja por acreción, creciendo considerablemente durante su trayecto a través de ella. El resultado es que la precipitación en la cumbre puede duplicar o triplicar la que se registra en el llano.
Importancia en España
El efecto seeder-feeder es especialmente relevante en la cornisa cantábrica, Pirineos, Sistema Central y otras cadenas montañosas españolas expuestas a flujos húmedos. Explica por qué durante los temporales del norte los puertos de montaña cantábricos reciben acumulaciones de nieve desproporcionadamente altas respecto a la precipitación registrada en la costa. También contribuye a los episodios de precipitaciones extremas en la vertiente mediterránea cuando frentes activos coinciden con nubes bajas costeras alimentadas por la evaporación del mar templado.