¿Qué es la inestabilidad?
La inestabilidad atmosférica ocurre cuando una parcela de aire que asciende se encuentra más caliente que el aire circundante, lo que le da flotabilidad y le permite seguir subiendo. Es el motor de la convección y de los fenómenos tormentosos.
¿Cómo se genera?
La inestabilidad aumenta cuando la superficie se calienta intensamente (verano, mediodía), cuando llega aire frío en altura (DANAs) o cuando hay advección de humedad en capas bajas. La combinación de calor en superficie y frío en altura es la receta perfecta para la inestabilidad.
¿Por qué es importante?
La inestabilidad es responsable de los fenómenos meteorológicos más violentos: tormentas severas, granizo, tornados y lluvias torrenciales. Los meteorólogos la monitorizan mediante índices como CAPE, Lifted Index y el análisis de radiosondeos.
Ejemplos prácticos
- Tardes de verano: el sol calienta el suelo, el aire en superficie se calienta y asciende formando cúmulos que pueden evolucionar a tormentas.
- DANA: la llegada de aire muy frío en altura sobre un Mediterráneo cálido genera inestabilidad extrema y lluvias torrenciales.
- Pilotos: evitan las zonas de fuerte inestabilidad por la turbulencia y el riesgo de granizo.