¿Qué es el IPCC?
El IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change), conocido en español como Panel Intergubernamental del Cambio Climático, es un organismo científico internacional creado en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Su misión no es realizar investigación propia, sino evaluar y sintetizar el conocimiento científico existente sobre el cambio climático, sus impactos y las posibles estrategias de mitigación y adaptación. Sus informes son considerados la referencia más autorizada a nivel mundial sobre la ciencia del clima.
¿Cómo trabaja el IPCC?
El IPCC se organiza en tres Grupos de Trabajo: el Grupo I evalúa las bases científicas físicas del cambio climático, el Grupo II analiza los impactos, la vulnerabilidad y la adaptación, y el Grupo III se centra en la mitigación. Cada ciclo de evaluación (aproximadamente cada 6-7 años) involucra a miles de científicos voluntarios de todo el mundo que revisan decenas de miles de publicaciones. Los informes pasan por múltiples rondas de revisión por pares y por los gobiernos, lo que les otorga un consenso científico y político excepcional.
Principales informes y hallazgos
El IPCC ha publicado seis ciclos de evaluación completos. El Sexto Informe de Evaluación (AR6), completado en 2023, concluyó de forma inequívoca que la influencia humana ha calentado la atmósfera, el océano y la tierra, que los cambios observados no tienen precedentes en milenios, y que limitar el calentamiento a 1,5 °C requiere alcanzar emisiones netas cero de CO₂ hacia 2050. Además, introdujo los escenarios SSP (Shared Socioeconomic Pathways) que proyectan futuros climáticos desde el más optimista (SSP1-1.9) hasta el más pesimista (SSP5-8.5).
Relevancia para España
Los informes del IPCC son especialmente relevantes para España, identificada como uno de los puntos calientes (hotspots) del cambio climático en Europa. El AR6 señala que la región mediterránea experimentará un calentamiento superior a la media global, una reducción significativa de precipitaciones, aumento de sequías y olas de calor, y un ascenso del nivel del mar que amenaza las costas. España utiliza los escenarios del IPCC para elaborar su Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático y sus políticas de transición energética.