¿Qué es un periodo seco?
Un periodo seco (o racha seca) es una sucesión de días consecutivos sin precipitación apreciable. El umbral más utilizado es 0,1 mm: un día se considera seco si la precipitación registrada es inferior a esta cantidad. Los periodos secos son un indicador climatológico complementario a la precipitación total, ya que revelan cómo se distribuye la ausencia de lluvia a lo largo del año. Un clima puede tener precipitación total abundante pero concentrada en pocos episodios, con largos periodos secos intermedios.
Periodos secos en el clima español
España, con su predominio de clima mediterráneo, se caracteriza por periodos secos prolongados, especialmente en verano. En el sureste peninsular (Almería, Murcia), las rachas secas pueden superar los 100 días consecutivos. En Madrid, el periodo seco estival medio es de 30-50 días consecutivos. La cornisa cantábrica tiene rachas secas mucho más cortas, raramente superiores a 15-20 días. El periodo seco más largo registrado en España supera los 200 días en zonas del sureste, lo que subraya la extrema irregularidad pluviométrica de estas regiones.
Importancia agrícola e hidrológica
Los periodos secos prolongados tienen consecuencias directas sobre la agricultura de secano, la recarga de acuíferos, el riesgo de incendios forestales y la disponibilidad de agua. En agricultura, un periodo seco durante fases críticas del cultivo (floración, llenado de grano) puede reducir drásticamente las cosechas. Hidrológicamente, los periodos secos largos agotan las reservas de humedad del suelo, de modo que las primeras lluvias tras la sequía se infiltran apenas y generan poca escorrentía útil. El cambio climático está alargando los periodos secos estivales en el Mediterráneo.