¿Qué es un reanálisis?
Un reanálisis es una reconstrucción sistemática del estado pasado de la atmósfera. Se produce ejecutando un modelo meteorológico moderno y fijo hacia atrás en el tiempo, asimilando todas las observaciones históricas disponibles (estaciones, radiosondas, satélites, barcos, boyas) con un sistema de asimilación de datos consistente.
El resultado es una descripción completa y coherente de la atmósfera en cada momento del pasado: temperatura, viento, humedad, presión y decenas de variables más en una rejilla tridimensional global.
¿Cómo se produce?
El proceso tiene varias fases:
- Recopilación de observaciones: se reúnen todas las observaciones históricas disponibles, desde registros de estaciones del siglo XIX hasta datos de satélites modernos.
- Control de calidad: se filtran observaciones erróneas o duplicadas, un trabajo enorme para datos antiguos.
- Asimilación: un sistema de asimilación de datos (4D-Var en ERA5) combina las observaciones con el modelo para producir el mejor análisis posible en cada momento.
- Integración: el modelo genera campos completos cada hora o cada 3 horas, con resolución típica de 25-30 km.
Los reanálisis más importantes son ERA5 (ECMWF, 1940-presente, 30 km), JRA-55 (Japón), MERRA-2 (NASA) y NCEP/NCAR (desde 1948).
¿Por qué es importante?
Los reanálisis son la columna vertebral de la climatología moderna. Proporcionan series temporales continuas y homogéneas donde las observaciones directas tienen huecos espaciales y temporales. Son esenciales para estudiar el cambio climático, validar modelos, calcular normales climatológicas y analizar eventos extremos pasados.
Limitaciones y usos prácticos
Un reanálisis no es una observación: es la mejor estimación posible dadas las observaciones y el modelo. En regiones con pocas observaciones (océanos, África, antes de la era satelital), la calidad depende más del modelo que de los datos. Aun así, ERA5 permite analizar cualquier evento meteorológico desde 1940 con un nivel de detalle impensable hace dos décadas.