¿Qué es un sondeo atmosférico?
Un sondeo atmosférico es la medición vertical del perfil de la atmósfera, obteniendo temperatura, humedad, presión y viento a diferentes altitudes. Es la "radiografía" de la atmósfera y una herramienta esencial para la predicción meteorológica.
¿Cómo funciona?
El método principal es la radiosonda: un instrumento electrónico de unos 300 gramos suspendido de un globo lleno de helio que asciende a unos 5 m/s. Mide temperatura, humedad y presión, transmitiendo los datos por radio. El viento se calcula por GPS.
El globo asciende desde la superficie hasta unos 25-35 km de altitud (la baja estratosfera), donde la presión es tan baja que explota. Los datos se reciben en una estación receptora y se procesan automáticamente.
Los sondeos se lanzan simultáneamente en todo el mundo a las 00 y 12 UTC (coordinados por la OMM). La red global cuenta con unas 900 estaciones. En España, AEMET lanza sondeos desde Madrid, Barcelona, Santander, La Coruña, Tenerife, Murcia y Palma de Mallorca.
¿Por qué es importante?
Los sondeos son datos vitales para los modelos numéricos: proporcionan el perfil vertical real de la atmósfera. Sin ellos, las predicciones serían mucho menos precisas. Además, los meteorólogos analizan los sondeos directamente para prever tormentas, inversiones térmicas, nieblas y otros fenómenos.
Ejemplos prácticos
- Diagrama de sondeo: el diagrama SkewT-LogP representa el sondeo gráficamente. La separación entre la curva de temperatura y la de punto de rocío indica la humedad a cada nivel.
- Índices de inestabilidad: del sondeo se calculan índices como CAPE (energía convectiva), CIN (inhibición), LI (Lifted Index) que predicen la probabilidad de tormentas.
- Cota de nieve: la cota de nieve se determina del sondeo, buscando la altitud donde la temperatura cruza los 0 °C o 1 °C.