¿Qué es una radiosonda?
La radiosonda es un instrumento meteorológico desechable que, suspendido de un globo de helio, asciende por la atmósfera midiendo su perfil vertical. Es la fuente primaria de datos en altura y un componente esencial del sistema de observación meteorológico mundial.
¿Cómo funciona?
La radiosonda contiene sensores de temperatura (termistor), humedad (sensor capacitivo) y presión (sensor piezoeléctrico), un receptor GPS y un transmisor de radio. Suspendida de un globo de helio de unos 1.5 m de diámetro, asciende a unos 5 m/s (300 m/min).
Durante el ascenso (que dura 90-120 minutos), transmite datos cada 1-2 segundos por radio a una estación receptora en tierra. El GPS proporciona posición y velocidad, de donde se calcula el viento a cada nivel.
El globo se expande con la altitud (la presión baja). A unos 25-35 km, el globo alcanza un diámetro de 6-8 m y explota. La radiosonda desciende con un pequeño paracaídas.
Los lanzamientos son coordinados mundialmente por la OMM: a las 00 y 12 UTC desde unas 900 estaciones.
¿Por qué es importante?
Las radiosondas proporcionan el perfil vertical real de la atmósfera, dato fundamental para los modelos numéricos. A pesar de los satélites, las radiosondas siguen siendo insustituibles para la calibración de instrumentos remotos y para la predicción de tormentas (índices de inestabilidad).
Ejemplos prácticos
- Predicción de tormentas: del sondeo se calculan índices como CAPE, CIN y Lifted Index que indican el potencial convectivo. Un CAPE alto con CIN bajo indica alto riesgo de tormentas.
- Cota de nieve: la altitud donde la temperatura cruza 0 °C en el sondeo determina la cota de nieve aproximada.
- Ozono y estratosfera: radiosondas especiales (ozonosondas) miden la concentración de ozono hasta la estratosfera.