¿Qué es la sensación térmica?
La sensación térmica es la temperatura percibida por el cuerpo humano al combinar la temperatura real con el efecto del viento o la humedad. En invierno, el viento intensifica el frío (wind chill); en verano, la humedad alta agrava el calor. Es un concepto esencial para evaluar el riesgo real de exposición al frío o al calor.
¿Cómo funciona?
Nuestro cuerpo genera calor constantemente y lo disipa al ambiente a través de la piel. El viento acelera esta pérdida de calor al reemplazar continuamente la fina capa de aire templado que rodea la piel por aire frío. Cuanto más fuerte sople, más rápido pierde calor el cuerpo y más frío sentimos.
La fórmula de wind chill más utilizada fue desarrollada en 2001 por el Servicio Meteorológico de Canadá y el NWS de Estados Unidos. Tiene en cuenta la temperatura del aire y la velocidad del viento a 1,5 m de altura. Por ejemplo, con 0 °C y viento de 30 km/h, la sensación térmica baja a aproximadamente -6 °C.
En verano, el índice de calor funciona al revés: la humedad alta dificulta la evaporación del sudor, que es el principal mecanismo de refrigeración del cuerpo. Con 35 °C y 70% de humedad, la sensación puede superar los 45 °C, entrando en zona de peligro para la salud.
¿Por qué es importante?
La sensación térmica tiene implicaciones directas en la salud. La hipotermia y las congelaciones no dependen solo de la temperatura real, sino de la combinación con el viento. Del mismo modo, los golpes de calor están más relacionados con la sensación térmica que con la temperatura seca.
Es especialmente relevante para actividades al aire libre: montañismo, esquí, ciclismo, running. Un corredor que sale a entrenar con 5 °C y viento fuerte puede estar expuesto a una sensación térmica cercana a -5 °C y necesita equiparse en consecuencia.
Ejemplos prácticos
- Montaña en invierno: en una cima a 2.000 m con -5 °C y viento de 50 km/h, la sensación térmica puede bajar de -15 °C. Sin protección adecuada, la congelación de piel expuesta puede ocurrir en 30 minutos.
- Playa en verano: con 32 °C y 80% de humedad, la sensación térmica supera los 40 °C. Hay que extremar la hidratación y evitar el ejercicio intenso.
- Ropa adecuada: conocer la sensación térmica ayuda a decidir entre una chaqueta ligera o un abrigo con cortavientos.