¿Qué es un solsticio?
El solsticio es uno de los dos momentos del año en que el eje inclinado de la Tierra (23,44° respecto al plano de su órbita) hace que el Sol alcance su posición más septentrional o más meridional en el cielo, visto desde la superficie terrestre. En el solsticio de verano del hemisferio norte (alrededor del 20-21 de junio), el Sol se sitúa sobre el trópico de Cáncer y el día alcanza su máxima duración. En el solsticio de invierno (alrededor del 21-22 de diciembre), el Sol se posiciona sobre el trópico de Capricornio, produciendo el día más corto del año. La palabra proviene del latín solstitium: sol (sol) y sistere (detenerse), porque parece que el Sol se detiene en su desplazamiento norte-sur.
Mecanismo astronómico
La causa fundamental de los solsticios es la inclinación del eje terrestre, no la distancia al Sol (de hecho, la Tierra está más cerca del Sol en enero que en julio). Durante el solsticio de verano boreal, el hemisferio norte está inclinado hacia el Sol: los rayos solares inciden más perpendicularmente, hay más horas de luz y la energía recibida por metro cuadrado es máxima. En el Círculo Polar Ártico, el Sol no se pone durante 24 horas (sol de medianoche), mientras que en el Antártico permanece bajo el horizonte. El proceso se invierte seis meses después.
Impacto en la meteorología y el clima
Aunque los solsticios marcan los extremos de insolación, las temperaturas máximas y mínimas del año no coinciden exactamente con ellos, un fenómeno conocido como retraso estacional (seasonal lag). En España, las temperaturas más altas se registran habitualmente en julio y agosto, unas 4-6 semanas después del solsticio de verano, porque el suelo y los océanos necesitan tiempo para absorber y liberar la energía acumulada. Del mismo modo, enero suele ser más frío que diciembre a pesar de que los días ya se alargan tras el solsticio invernal.
Los solsticios en España
En España, la diferencia de horas de luz entre el solsticio de verano y el de invierno es notable y varía con la latitud. En el norte peninsular (por ejemplo, La Coruña, 43°N), el día más largo alcanza unas 15 horas y 40 minutos de luz, mientras que el más corto se queda en unas 8 horas y 50 minutos. En el sur (Cádiz, 36°N), la diferencia es menor: unas 14 horas y 45 minutos frente a 9 horas y 35 minutos. Esta variación influye directamente en la producción agrícola, la demanda energética, el turismo y los hábitos sociales.