¿Qué es el aire descendente?
El aire descendente, conocido técnicamente como subsidencia, es un movimiento vertical del aire hacia abajo que se produce a escalas que van desde unos pocos kilómetros (en tormentas) hasta miles de kilómetros (en anticiclones). En el contexto sinóptico, la subsidencia es la rama descendente de la circulación general: el aire que asciende en las zonas de baja presión debe descender en algún lugar, y lo hace preferentemente en los centros de alta presión. Este mecanismo es responsable del tiempo seco y estable asociado a los anticiclones.
Mecanismo y efectos termodinámicos
Cuando el aire desciende, se comprime al alcanzar niveles de mayor presión, y esta compresión lo calienta a razón de aproximadamente 10 °C por cada 1000 m de descenso (gradiente adiabático seco). Este calentamiento reduce la humedad relativa del aire (el aire caliente puede contener más vapor de agua sin saturarse), lo que disuelve las nubes existentes y previene la formación de nuevas. Por eso los anticiclones producen cielos despejados. La subsidencia también crea inversiones térmicas de subsidencia: capas donde la temperatura aumenta con la altitud en lugar de disminuir, actuando como tapas que impiden la convección.
Subsidencia y calidad del aire
Las inversiones de subsidencia tienen una cara negativa: al impedir la mezcla vertical del aire, atrapan los contaminantes en las capas bajas de la atmósfera. En ciudades situadas en cuencas rodeadas de montañas (como Madrid o Barcelona), los episodios anticiclónicos prolongados con subsidencia intensa producen acumulación de contaminantes y episodios de mala calidad del aire. La boina de contaminación de Madrid en invierno es un ejemplo clásico de los efectos de la subsidencia sobre la calidad del aire.
Tipos de subsidencia
Existen varios tipos de subsidencia. La subsidencia sinóptica o anticiclónica es la de gran escala asociada a los centros de alta presión. La subsidencia postfrontal ocurre detrás de los frentes fríos. La subsidencia dinámica se produce en la parte descendente de ondas atmosféricas. Y la subsidencia convectiva se refiere a las corrientes descendentes dentro y alrededor de las tormentas, que aunque es a menor escala, puede producir vientos de superficie muy intensos.