¿Qué es la calima húmeda?
La calima húmeda es un fenómeno atmosférico mixto en el que coexisten partículas sólidas en suspensión (aerosoles minerales, sal marina, contaminantes) y una humedad relativa elevada, generalmente superior al 70-80%. En estas condiciones, las partículas higroscópicas absorben vapor de agua y crecen considerablemente, multiplicando su capacidad para dispersar la luz. El resultado es una reducción de visibilidad más intensa que la causada por la bruma seca o la bruma húmeda por separado, con un aspecto blanquecino y difuso del cielo.
Crecimiento higroscópico: la clave del fenómeno
El mecanismo central de la calima húmeda es el crecimiento higroscópico de los aerosoles. Cuando la humedad relativa supera el 70%, las partículas de sal marina, sulfatos, nitratos y ciertas fracciones del polvo mineral comienzan a absorber agua y aumentan su diámetro. Una partícula de sulfato de amonio de 0,3 micras puede duplicar su tamaño a humedad relativa del 90%, multiplicando por ocho su sección eficaz de dispersión de luz. Este crecimiento explica por qué la visibilidad empeora drásticamente cuando una intrusión de polvo sahariano coincide con la llegada de aire húmedo mediterráneo.
Ocurrencia en España
La calima húmeda es especialmente frecuente en las costas del Mediterráneo, Canarias y el sur peninsular. Un escenario típico ocurre cuando una intrusión de polvo sahariano (que normalmente causa calima seca con cielos amarillentos) coincide con flujo marítimo húmedo de componente este. Las partículas de polvo absorben humedad, los cielos pasan de amarillentos a blanquecinos y la visibilidad puede descender a 1-3 km. En Canarias, la combinación de calima sahariana con la humedad del alisio produce episodios de calima húmeda que pueden durar varios días.
Diferencia con la niebla y la bruma húmeda
Mientras que la niebla y la bruma húmeda se forman por condensación directa del vapor de agua sobre núcleos de condensación produciendo gotitas, la calima húmeda no llega necesariamente a la saturación. Las partículas crecen por absorción higroscópica de vapor a humedades del 70-95%, pero no se forman gotas de nube propiamente dichas. El aspecto visual es diferente: la calima húmeda es blanquecina pero con cierta tonalidad terrosa, mientras que la niebla es uniformemente blanca o gris.