¿Qué es la bruma seca?
La bruma seca (en inglés, haze) es un fenómeno atmosférico que reduce la visibilidad a más de 1 km pero dándole al aire un aspecto turbio, difuso o lechoso, sin que haya gotitas de agua en suspensión. La causa son partículas sólidas microscópicas —típicamente de 0,1 a 2,5 micras de diámetro— que dispersan la luz. Estas partículas pueden ser polvo mineral (arena sahariana), humo de incendios forestales, cenizas volcánicas o contaminantes industriales y urbanos (sulfatos, nitratos, carbón negro).
Diferencia con la bruma húmeda y la calima
La diferencia fundamental con la bruma húmeda o la niebla es la humedad relativa. La bruma seca ocurre con humedad relativa inferior al 60-70%, mientras que la bruma húmeda y la niebla implican humedad cercana o igual al 100% con gotitas de agua en suspensión. La calima es un término español que se aplica a la bruma seca causada específicamente por polvo mineral, normalmente de origen sahariano. En la práctica, bruma seca y calima se solapan: toda calima es bruma seca, pero no toda bruma seca es calima, ya que el humo o la contaminación también la producen.
Efectos sobre la visibilidad y la salud
La bruma seca reduce la visibilidad a 2-8 km típicamente, y en episodios intensos de calima sahariana puede bajar a menos de 1 km. Las partículas finas (PM2.5) que la causan penetran profundamente en los pulmones y se asocian con el agravamiento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Los episodios de bruma seca por intrusiones saharianas son frecuentes en Canarias, el sur y el este peninsular, especialmente en primavera y verano, y pueden elevar los niveles de PM10 por encima de los 50 µg/m³ durante varios días.
Observación meteorológica
En los partes meteorológicos (METAR/SYNOP), la bruma seca se codifica como HZ (haze). Se reporta cuando la visibilidad se reduce por debajo de 5 km debido a partículas secas. El color del cielo ayuda al observador: la bruma seca suele dar tonos amarillentos, pardos o grisáceos, mientras que la bruma húmeda tiende a tonos blanquecinos o azulados.