¿Qué es la capa mezclada?
La capa mezclada (también llamada capa de mezcla convectiva o mixed layer) es la parte más baja de la troposfera donde la turbulencia de origen térmico y mecánico homogeneiza las propiedades del aire. Durante un día soleado, el sol calienta el suelo, que a su vez calienta el aire en contacto con él. Este aire caliente asciende en forma de térmicas (corrientes ascendentes convectivas), generando una turbulencia que mezcla el aire verticalmente. El resultado es una capa donde la temperatura potencial, la humedad específica y la concentración de aerosoles y gases son prácticamente uniformes con la altitud.
¿Cómo evoluciona a lo largo del día?
La capa mezclada sigue un ciclo diurno muy marcado. Al amanecer, su espesor es mínimo porque la inversión nocturna limita la mezcla vertical. Conforme el sol calienta el suelo, las térmicas se hacen más vigorosas y la capa crece, englobando progresivamente la capa residual de la noche anterior. A media tarde alcanza su máximo espesor, que en verano en la meseta ibérica puede superar los 3000-4000 metros. Al caer el sol, la turbulencia cesa y la capa de mezcla colapsa, dando paso a la capa residual y la capa límite nocturna estable.
Importancia para la calidad del aire
La capa mezclada es determinante para la concentración de contaminantes a nivel del suelo. Una capa de mezcla profunda diluye las emisiones en un gran volumen de aire, mejorando la calidad del aire. Una capa de mezcla somera (escaso espesor) concentra los contaminantes y empeora la calidad del aire. En invierno, cuando el calentamiento solar es débil y las inversiones son persistentes, la capa mezclada puede no desarrollarse plenamente, agravando los episodios de contaminación en ciudades como Madrid o Barcelona.
La capa mezclada y los deportes aéreos
Para pilotos de parapente, ala delta y planeadores, la capa mezclada es la zona de vuelo por excelencia. Las térmicas que generan la mezcla vertical son las mismas que permiten ganar altura. El techo de la capa mezclada, marcado a menudo por la base de los cúmulos de buen tiempo (cumulus humilis), indica la altitud máxima que pueden alcanzar las térmicas.