¿Qué es la cencellada?
La cencellada (también llamada cencella, escarcha dura o hielo cencellado) es un hidrometeoro de depósito que se forma cuando gotículas de agua líquida sobreenfriada, suspendidas en niebla o nube baja, se congelan instantáneamente al chocar contra superficies sólidas cuya temperatura es igual o inferior a 0 °C. A diferencia de la escarcha blanca, que se forma por deposición directa de vapor en condiciones de calma, la cencellada requiere viento que impulse las gotículas contra los obstáculos y es propia de zonas de montaña inmersas en nubes o niebla con temperaturas negativas.
Tipos de cencellada
Se distinguen dos tipos principales según la velocidad de congelación de las gotículas. La cencellada blanda (rime suave) se forma cuando las gotículas se congelan rápidamente al impactar, atrapando aire entre ellas y produciendo un depósito blanco, opaco, poroso y relativamente frágil, con densidad entre 0,2 y 0,6 g/cm³. La cencellada dura (rime duro o hielo vidrioso) se forma cuando las gotículas son más grandes o la temperatura no es tan baja, de modo que el agua se extiende parcialmente antes de congelarse, produciendo un depósito translúcido, denso (0,6-0,9 g/cm³), liso y muy adherente. En condiciones extremas, la cencellada puede acumular capas de varios centímetros de grosor y pesos de decenas de kilogramos por metro de cable.
¿Dónde se observa en España?
La cencellada es frecuente en las cumbres y puertos de montaña españoles durante el invierno: Pirineos, Picos de Europa, Sistema Central, Sistema Ibérico y Sierra Nevada. Se forma cuando la cota de nubes desciende hasta el nivel de las cimas y los vientos persistentes empujan la niebla sobreenfriada contra árboles, rocas, postes y estructuras. Las imágenes de árboles completamente cubiertos de hielo blanco en los montes del norte peninsular corresponden a episodios de cencellada intensa. También se observa en parques eólicos de montaña, donde la acumulación de hielo sobre las palas reduce su rendimiento y puede causar paradas de seguridad.
Problemas y riesgos asociados
La cencellada causa problemas significativos en infraestructuras de montaña. El peso del hielo acumulado puede derribar líneas eléctricas y de telecomunicaciones, dañar torres de transmisión, bloquear la rotación de aerogeneradores y dificultar la circulación en carreteras de montaña. En aviación, la cencellada sobre la estructura del avión (engelamiento) es un peligro grave. Los sistemas de alerta por engelamiento son esenciales para la seguridad aérea. En España, los episodios más severos de cencellada se producen con flujos del norte o noroeste húmedos y fríos que afectan a las cumbres del tercio norte peninsular.