¿Qué es la niebla engelante?
La niebla engelante (también llamada niebla congelante o freezing fog en inglés) es una niebla cuyas gotitas se encuentran en estado de sobreenfriamiento: su temperatura es inferior a 0 °C, pero permanecen en estado líquido. Cuando estas gotitas tocan cualquier superficie cuya temperatura esté por debajo del punto de congelación, se congelan de forma casi instantánea formando una capa de hielo translúcido o blanco llamada cencellada.
El fenómeno se produce en condiciones meteorológicas muy específicas: temperaturas entre −2 °C y −10 °C, humedad relativa cercana al 100% y viento débil o en calma. En España es habitual en los páramos de Castilla y León, las tierras altas de Teruel, las mesetas sorianas y los valles pirenaicos durante el invierno.
¿Cómo se forma?
Las gotitas de niebla pueden permanecer líquidas por debajo de 0 °C si son muy pequeñas y muy puras, sin partículas sólidas que actúen como núcleo de cristalización. Este estado metaestable de sobreenfriamiento es más común de lo que parece: en la atmósfera, muchas nubes contienen gotitas líquidas a −10 °C o incluso −20 °C.
Cuando una de estas gotitas sobreenfriadas impacta contra una superficie sólida fría (un cable eléctrico, una barandilla, una rama de árbol, el asfalto), el impacto proporciona la perturbación necesaria para desencadenar la cristalización. La gotita se congela casi al instante, adhiriéndose a la superficie como una gota de cera caliente que solidifica al caer.
Si el viento es débil, el hielo se deposita uniformemente formando cencellada blanca, porosa y frágil. Si el viento es más intenso, las gotitas impactan preferentemente en el lado expuesto al viento, formando cencellada dura, densa y translúcida que puede alcanzar varios centímetros de espesor. En casos extremos, los depósitos de hielo pueden sobrecargar tendidos eléctricos y provocar su rotura.
Peligros y precauciones
La niebla engelante es especialmente traicionera porque combina dos peligros: la reducción drástica de visibilidad propia de la niebla con la formación de hielo en superficies. Las carreteras se cubren de una película de hielo invisible (hielo negro) que reduce la adherencia de los neumáticos prácticamente a cero. Los accidentes múltiples en cadena en autovías de la Meseta castellana durante madrugadas invernales están frecuentemente causados por este fenómeno.
En aviación, la niebla engelante es una de las condiciones más peligrosas. El hielo se acumula en las alas, el fuselaje y las entradas de aire de los motores, alterando la aerodinámica y pudiendo provocar la pérdida de sustentación. Los aeropuertos activan protocolos de deshielo cuando se detecta este tipo de niebla.
La niebla engelante en España
Las zonas más afectadas de España son los páramos de la Meseta Norte (Burgos, Soria, Valladolid, Palencia), las tierras altas de Teruel y Cuenca, los valles intramontanos del Pirineo y las comarcas del interior de Navarra. Los puertos de montaña como Somosierra, Pajares o el Alto de los Leones registran niebla engelante con frecuencia durante el invierno. La DGT y la AEMET emiten avisos específicos cuando se prevé este fenómeno.